Como atrabesando çiertas çienegas el tiniente Fedreman con su
gente, se torno a arrimar a la sierra, y prosiguiendo su jornada
llego al pueblo de Nuestra Señora.
Segun atras queda dicho, como por no berse Fedreman con su governador
Jorge Espira dexase el camino de la sierra, pasados los rrios Apure y
Zarare, y se metiese por lo llano, dio en vnas çienegas o lagos de poca
agua, pero largos y dificultosos de pasar y atrabesar, por rrespeto de
ser ellos en si muy çenagosos y llenos de lama[127], de suerte que
pusieron en gran trabaxo asi a los soldados como a los caballos para
aber de salir de ellos. Estas çienegas eran llamadas en lengua de los
naturales gatry[128]: orillas estavan poblados Arechona y Caocao. Estos
naturales tenian pocas comidas de labor, por ser lo mas de sus
mantenimientos pescados que de aquellas çienegas pescaban, lo qual fue
cavsa de padecer muy gran hambre y neçesidad los españoles. Estos
yndios tenian alguna rropa de mantas rrazonable y cantidad de hilo de
todas colores, lo qual, con otras baratijas, escondian por librallo de
la abariçia de los soldados, entre algunos juncales y otros herbacales
que en aquellas çienegas se criavan; mas los soldados, que por rrobar y
exerçitar todo abariento acto ymitan los rrastreadores sabuesos, que por
el olor del ayre descubre la caça, por partes no pensadas, yvan a dar
con la miseria que los yndios tenian en el agua escondido y se lo
llevaban para sus menesteres.
Pasadas estas çienegas entraron luego en tierra enxuta, y engolfandose
por lo llano, en pocos dias perdieron de bista la sierra y cordillera,
que casi por guia y lumbre o farol de su derrota trayan, donde les falto
tan de golpe la comida que les puso en condiçion de pereçer todos de
hambre. Mas esta falta rremediaron los caballos, a los quales començo a
dar çierta enfermedad de que murieron muchos, y supliendo con la carne
de ellos la neçesidad de la comida, se alimentaron muchos dias, hasta
que llegaron a vn rrio algo angosto, pero muy hondable, en cuyas
rriberas abia grandes bestigios y señales de aber abido en otros tiempos
grandes poblazones. Alojose alli Fedreman con su conpañia, y luego enbio
vn capitan con gente a buscar comida por los alrrededores de aquella
provinçia, y hallaron, desbiado del rrio, algunos poblezuelos de yndios
con algunos mantenimientos: tomaron lo que abian menester y algunas
pieças de yndios e yndias naturales de aquellos lugares, y se bolvieron
a su alojamiento, donde deseando Fedreman saber la cavsa de la rruyna
de aquellos poblezuelos, que pareçia aber abido rribera deste rrio,
pregunto a los yndios que le abian traydo, la claridad del negocio, los
quales le dixeron que dentro, en aquel rrio en cuyas rriberas estaba
alojado, andaba vn animal feroz y brabo, que tenia diversas cabeças, que
matando algunos yndios abia sido cavsa que los demas se arredrasen y
apartasen de aquel lugar y sitio do estaban poblados. Desto no fueron
muy maravillados algunos soldados de Fedreman, que demas de aber oydo
todo el canpo los grandisimos bramidos que este animal dio estando
alojados rriberas de aquel rrio, lo vieron por sus propios ojos y
çertificaron ser vna muy espantable y fiera que juzgaban tener
dibersidad de cabeças, y vnos la tuvieron por sierpo y otros por
culebra.
Aqui le pareçio a Fedreman que su governador abia ya pasado adelante,
por lo qual determino tornarse arrimar á la sierra, y enbiando
delante[129] de si a Pedro de Linpias con alguna gente que fuese
descubriendo y a buscar algun lugar para ynbernar, porque ya se açercaba
el ymbierno, el se partio en su seguimiento con todo el rresto de la
gente. Pedro de Linpias camino lo que pudo, hasta llegar a vn rrio
llamado el Pavto, donde hallo cantidad de pueblos y abundançia de
comidas y sitio acomodado para tener el ynbierno; y de alli enbio ocho
soldados de los que consigo llevaba que bolviesen atras a dar mandado a
Fedreman, que poco a poco yva marchando con la otra gente, y por este
rrespeto se hallava en esta sazon desbiado algunas jornadas de donde
Limpias estaba. Los ocho soldados que con esta embaxada yvan,
apartandose del camino que abian traydo, dieron en vn poblezuelo donde
avia vnos pocos moradores, asalteandolo ahuyentaron a los yndios y ellos
tomaron lo quen el pueblo abia, que era algun oro y otras cosas de
rrescate y algunos yndios, y no quiriendo pasar de alli por temer que
abria adelante yndios que les danificasen o por no perder la presa que
en las manos tenian, se bolvieron vergonçosamente a donde estaba Pedro
de Linpias, el qual, como los viese yr sin llevar rrecado de lo que les
abia enbiado, disimulo con ellos y enbio otros ocho soldados al propio
effecto, los quales llegaron a donde toparon a Fedreman y dandole
noticia de a lo que yvan, todos juntos se bolvieron o vinieron em pocas
jornadas a donde Linpias estaba, el qual los salio a rreçebir al camino
a vn pueblo de yndios, dichos vacoa, donde supo el tiniente Fedreman el
cobarde hecho que los ocho soldados abian perpretado en bolverse del
camino. Hizo en ellos vn castigo exemplar, avnque no conforme a como su
covarde vileza merecia, que quitandoles todo lo que abian rrobado a los
yndios, asi oro como pieças de serviçio, lo dio todo a los otros ocho
soldados que en su lugar abian sucedido, y demas desto les dio por pena
que cada vno de ellos cargase en su caballo treynta jornadas vn enfermo
de los que en el canpo yvan que no tenian caballos.
Alojose Fedreman con su canpo en el alojamiento que Linpias le habia
señalado para ynbernar, y durante el tiempo del ynbierno enbio ciertas
esquadras con gente, que por aquel paraje viesen y descubriesen si se
podia atravesar la cordillera, para por alli entrar con toda la gente,
los quales fueron, y despues de aber andado algunos dias buscando esta
entrada, se bolvieron sin hallar la que buscaban, por ser alli la sierra
muy aspera y que por ninguna via se pueden meter caballos.
Paso el ynbierno sin sucedelles cosa prospera ni adversa, y luego que
enpeçaron a tener alguna rrareza las aguas, prosiguio su camino casi por
el propio que Jorge Espira abia llevado, llevando siempre la sierra a
mano derecha y caminando por la falda de ella. En este tiempo suçedio
que yendo el canpo marchando por vna canpiña rrasa, salio vn tigere[130]
desvergonçada y atrevidamente, y metiendose entre la gente que en el
batallon yva, con mas presteza de la que se puede pensar mato vn español
y tres pieças, yndios ladinos y cristianos, y como al alboroto acudiesen
muchos españoles de a pie y de a caballo, dexando el tigere hecho el
daño dicho, se aparto muy mansamente sin que ninguno le osase hazer mal,
porque no bolviese su encarniçada furia contra los demas que le
quisiesen ofender. Alojaronse alli çerca por dar sepoltura aquellos
cuerpos muertos, y obiera de ser en mas daño y ofensa suya, porque como
el tigere bolviese á buscar la presa que abia hecho y gente que abia
muerto, entrabaseles por el alojamiento a hazer otros muchos daños, lo
qual con continua bela y guardia que toda la noche tuvieron le
estorvaron.
Amaneçido, Fedreman camino con su gente, y dende a pocos dias llego al
rrio de Meta, cuyos naçimientos estan dos leguas de la civdad de Tunja,
en el Nvebo Rreyno de Granada, en el camino que de Tunja llevan a la
çivdad de Santa Fe. Llamose este rrio de Meta en sus nacimientos
Bajaca[131]. Rribera deste rrio de Meta se alojo Fedreman, donde
descanso algunos dias. Estan poblados muchos naturales rriberas del,
gente de buena digistion y amigables. Llegan a este paraje aquellos
grandes pescados dichos bufeos, que se crian en el mar Oçeano. Este rrio
se junta con el rrio Vrinoco, dozientas leguas apartados de la mar, y
ambos juntos, junto a la mar, son llamados el rrio de Vriaparia, de
quien adelante se trata.
Ay en estos llanos de Venençuela çierta nacion de yndios llamados
guashiguas[132], gente que no biven en pueblos ni son cultibadores ni
labradores ni tienen lugar señalado donde habitan: traen consigo vnas
tendezuelas hechas de algodon, en que se rrecogen de noche: sustentanse
de lo que salteando rroban y hurtan a las otras gentes mas nobles, a
ymitaçion de los haydones, famosos salteadores que rrobando y salteando
baxan por los bosques de Esclavonia y corren todas las tierras que por
aquellas provincias ay hasta los confines de Vngria haziendo estraños
daños y malefiçios a las otras gentes, tiniendo esto por prinçipal
ofiçio para su sustentaçion.
Estos guahiguas es gente muy ligera y suelta, tanto que con poca
delantera que a vn caballo lleven con dificultad les alcançan. Vsan de
çierto genero de ynstrumento, hecho a manera de fretales[133] de
cascabeles con que entran haziendo estruendo por los pueblos en donde
entran a rrobar. Entiendo que esta propia naçion de yndios son los que
por otro nombre, en estos propios llanos, llaman giraharas, que biven de
la propia manera que estos.
Despues de aber descansado Fedreman rribera del rrio Meta algunos dias,
paso adelante con su canpo, y marchando por la falda de la sierra llego
a la provinçia llamada de sus propios naturales Marvachare, que es donde
los de Jorge Espira dixeron el pueblo de Nuestra Señora, y esta gente de
Fedreman llamaron al pueblo de la Fragua, por aber alli armado una
fragua para adereçar çiertas herramientas. I todo esto es en el
territorio donde agora esta poblado el pueblo dicho San Juan de los
Llanos, ques del distrito del Nuebo Rreino de Granada, de quien en la
primera parte desta Historia queda escrito.