Como el capitan Martinez llego a las provinçias del Tocuyo, y dende
a poco llego el general Fedreman, y paso adelante con su gente.
Cuentase todo el discurso de su jornada, hasta que llegaron al
pueblo que llamaron de la Poca verguenza.
El capitan Diego Martinez se estubo con la gente y conpañias de
Fedreman, holgando en las provinçias de Carora, dos meses, por ser la
tierra acomodada[111] para ello, despues de los quales, ya que la gente
y caballos se abian rreformado y holgado de los trabaxos pasados, se
movio con la conpañia para adelante, y habiendo algunos alborotos y
rrefriegas[112] de poca ynportançia con algunos naturales que por el
camino abia, vino a parar a çiertas provinçias llamadas del Tocuyo,
adonde agora esta poblada la çivdad del Tocuyo, en aquella governaçion
de Venençuela, tierra fertil y abundante de comidas y naturales.
Alojose la gente en el sitio de vn pueblo que pocos dias antes abian
quemado çiertos yndios serranos, llamados coyones, que abaxando de las
sierras y montañas donde tenian su abitaçion, gran numero de ellos, y
dando de rrepente en aquel pueblo, hizieron gran estrago en los
naturales, matando muchos dellos y llevando presas mugeres y otras
criaturas, pegaron fuego al pueblo y dexaronlo asolado y todo quemado. Y
porque sobre esto y sobre la llegada de la gente de Geronimo Ortal
con[113] los capitanes Alderete y Nieto a este alojamiento, y de çierta
guaçabara que a todos juntos les dieron los yndios coyones, y de todo lo
suçedido en esta rrancheria hasta que Alderete y Nieto se fueron o los
enbiaron a Coro, con la venida de Fedreman a su canpo, largamente trato
en esta Istoria, en lo que sobre las jornadas de Geronimo Hortal e
escrito en el libro quinto y sexto, en los capitulos ocho y nuebe[114],
solamente proseguire de aqui adelante con el descubrimiento y derrota
quel tiniente Fedreman, con toda la gente de su conpañia y la de
Cubaagua que truxeron los capitanes Nieto y Alderete, todos juntos, hizo
por los llanos de Venençuela adelante, por donde abia ydo descubriendo y
conquistando su governador Jorge Espira.
Aviendo, pues, el tiniente Fedreman acudido ya a tierra del Tocuyo,
donde su gente y la de Cubaagua estaban alojados, y enbiando o ydose a
la çiudad de Coro los capitanes Nieto y Alderete, que despues vino a ser
Adelantado de Chile, supo el general Fedreman como entre sus soldados
avia cantidad de oro que a los naturales de las provinçias por do
pasaron les avian tomado o rrancheado. Persuadioles a que se lo diesen
para enbiar a la costa por algunas cosas necesarias, y que si ellos
tuviesen neçesidad de algo para sus personas, lo diesen por memoria, que
del propio oro que daban se lo traerian. Los soldados, haziendo el
rruego del capitan, que en alguna manera era fuerça, le encargaron que
les hiziese comprar lo que ellos por sus memorias pedian; y enbiandolo
todo a Coro, se partio de aquel sitio del pueblo quemado, y atravesando
por las provinçias del Tocuyo, pobladas de muchos naturales, gente
cobarde y de poco animo, se paso al valle de Baraquecimeto, donde asi
mesmo esta poblado otro pueblo de cristianos llamado la Nueba Segobia de
Baraquecimeto, y por ser tierra ayrosa y algo mas sana quel de atras, y
bien proveyda de comidas, se estuvo y entretuvo en este valle algunos
dias, esperando lo que abia enbiado a buscar a Coro y las provisiones de
governador, que avn todavia rreynaba en el aquella codiçia y ambiçion de
governar solo; la qual esperança, demas de ser vana por jamas nunca
venir al efeto, fue cavsa de algunos daños en su canpo, porque como con
vil viçio avia despendido y gastado el alegre y enxuto tiempo del
verano, despues, frustado de sus desinios y enfadada la gente de estar
alli, començo a marchar hazia los llanos en fin del verano y prinçipio
del ynvierno, tiempo muy rrezio y cruel para los que abian de caminar y
seguir su descubrimiento, dividiendo su gente por sus partes, porque
mejor se sustentase hasta salir a los llanos, donde se abian de juntar.
El capitan Martinez fue con la vna parte de la gente por vnas provincias
de yndios llamados los gueros, y Fedreman fue por el desenbocadero de
Baraquecimeto, donde a pocos dias se juntaron en lo llano; y como
començando a marchar creçiese la fuga[115] del ynvierno, fuele forçoso a
Fedreman rretirarse de lo llano y bolverse a ynbernar a la sierra, lo
qual hizieron con gran trabaxo por estar ya algunos arroyos grandes
ocupados con la muchedumbre de agua que abia llovido. Bueltos a la
tierra hizieron su alojamiento en vna provinçia y poblazones de yndios
llamados coyones; y despues de dado asiento en las cosas necesarias,
Fedreman, que todavia bivia en el la esperança de verse governador, se
aparto con algunos soldados y bolvio al balle de Baraquicimeto y a otro
que esta cerca del, llamado el valle de las Damas, a ver si abian venido
o benian de Coro con los rrecavdos que esperaba, y no hallando ningun
rrastro ni señal dello, se bolvio a su alojamiento, donde hallo notiçia
que çierta gente enferma que el governador Jorge Espira abia enbiado de
adelante con su teniente o maese de campo Francisco de Velazquez, segun
queda atras dicho, estava cerca de alli; y luego, sin considerar los
estorvos e ynpedimentos de las aguas, que eran muchas, enbio a Pedro de
Limpias, su capitan, con çinquenta hombres, que los fuesen a buscar.
Limpias se aparto con sus compañeros del alojamiento y dexando la tierra
ynconsideradamente se metio por lo llano, engolfandose en aquellas
llanas campiñas o tierras, que en esta sazon mas estaban para nabegarse
que para caminarse; y como la tierra por do yva era despoblada y sin
ningunos naturales, fue su jornada de mayor trabajo y rriesgo, de mas de
ser ynvtil.
Acaboseles la comida que llevaba a Limpias y a sus compañeros, y quando
quisieron dar la buelta no pudieron caminar con la facilidad lo que
abian andado, porque como avia siempre llovido, abia el agua anegado mas
tierra, y asi no podian caminar sino muy poco y por rrodeos y desechos.
El rremedio que tuvieron para rrestavrar la falta de la comida fue vn
perro o galgo que consigo llevaban, que matando toda la carne de venados
que para el sustento de aquella compañia era menester, les dio a todos
de comer, hasta que despues de aber caminado muchos dias llegaron a
donde Fedreman, su general, estaba alojado, hallando nveba çierta de que
los españoles enfermos, en cuya busca abian salido, eran ya pasados la
via de Coro.
A esta sazon ya las aguas se aplacaban, por lo qual començo el tiniente
Fedreman a marchar hazia vn pueblo o provinçia de yndios donde los
naturales de atras le abian dicho que abian estado españoles, y llegando
a el y hallando los rrastros y vestigios de la gente de Jorge Espira, no
curo de detenerse ni perder mas tiempo ociosamente, y pasando adelante
camino muchos dias sin sucedelle cosa alguna notable, porque las
poblazones eran rraras, y como avian quedado amedrentados los naturales
de ellas de la gente y campo del governador Jorge Espira, que antes
avia pasado por aquella derrota, no osaban tomar las armas contra la
gente de Fedreman. Yendo, pues, Fedreman en su descubrimiento, llego a
vn pueblo de yndios que, por la cavsa que luego dire, fue llamado el
pueblo de la Poca Verguenza. Los moradores deste pueblo se estuvieron en
sus casas hasta que los españoles entraron, a quien el Teniente y
Capitan general abia mandado que ninguno se detuviese a rranchear en los
buhios o casas de los yndios, sino que si los naturales huyesen
siguiesen el alcance y prendiesen los que pudiesen, y si se defendiesen,
peleasen con ellos con el vigor que solian.
Fue, pues, el caso que como los yndios, desanparando sus casas y
haziendas, huyesen de ver entrar por su pueblo a los españoles, algunos
codiçiosos soldados, menospreçiando el mandato de su Capitan y contra
toda buena diciplina y horden de gerra, dexando de seguir el alcançe, se
metian por las casas de los yndios a rrobar y rranchear lo que en ellas
hallasen, a exemplo de los soldados de Sertorio, que teniendo preso al
magno Ponpeyo, en la batalla que junto al rrio Xuquer en España obieron
los dos, por rrobar los rricos adereços de plata que el caballo de
Ponpeyo traya, se les fue el prisionero de entre las manos y escapo con
la vida; y avnque esta batalla la vençiese de Sertorio, por quedar
Ponpeyo con la vida, por la deshordenada codicia de los soldados de
Sertorio, vinieron despues a matar a Sertorio y a destruylle su canpo y
a suçeder las demas gerras çeviles que entre Ponpeyo y Julio Çesar
subçedieron, porque de Sertorio defendia y era de la parte de Mario, en
cuyo lugar subçedio despues Julio Çesar, y Ponpeyo en el de Çilla. Y
como el capitan Fedreman viese lo que sus soldados hazian, bolviose a
ellos y dixoles: «o que poca verguença de soldados»[116]. Esta palabra
de Fedreman fue muy notada de los suyos, porque hasta este tiempo, antes
ni despues, jamas les abia dicho palabra descomedida[117] ni mal criada,
mas siempre los abia tratado con generosa y amigable afabilidad, y no
solo no se las abia el dicho, mas ni avn consentido que otros se las
dixese; y admirados los españoles de como su general se abia desmandado
esta vez, avnque con rrazon, a dezilles lo que les dixo, como cosa que
otra tal ni semejante jamas oyeron de su boca, llamaron a este pueblo el
pueblo de la Poca Verguença.
Los soldados que siguieron el alcance de los yndios tomaron algunos
varones y mugeres, y hallaron en este pueblo los nuestros mantas de
algodon bien hechas y en cantidad de panpanillas, que es çiertos paños
de algodon texidos por si, con que las mugeres cubren sus ynferiores
partes. Hallaron asi mesmo gran cantidad de hilo de algodon en muy
grandes obillos, que tenia harto que cargar vn honbre en vno de ellos, y
abundancia de comidas.
Holgo en este pueblo Fedreman con su gente algunos dias, porque yvan
cansados del camino pasado.