CAPITULO DIEZ Y SEYS

Como el capitan Martinez llego a las provinçias del Tocuyo, y dende

a poco llego el general Fedreman, y paso adelante con su gente.

Cuentase todo el discurso de su jornada, hasta que llegaron al

pueblo que llamaron de la Poca verguenza.

El capitan Diego Martinez se estubo con la gente y conpañias de

Fedreman, holgando en las provinçias de Carora, dos meses, por ser la

tierra acomodada[111] para ello, despues de los quales, ya que la gente

y caballos se abian rreformado y holgado de los trabaxos pasados, se

movio con la conpañia para adelante, y habiendo algunos alborotos y

rrefriegas[112] de poca ynportançia con algunos naturales que por el

camino abia, vino a parar a çiertas provinçias llamadas del Tocuyo,

adonde agora esta poblada la çivdad del Tocuyo, en aquella governaçion

de Venençuela, tierra fertil y abundante de comidas y naturales.

Alojose la gente en el sitio de vn pueblo que pocos dias antes abian

quemado çiertos yndios serranos, llamados coyones, que abaxando de las

sierras y montañas donde tenian su abitaçion, gran numero de ellos, y

dando de rrepente en aquel pueblo, hizieron gran estrago en los

naturales, matando muchos dellos y llevando presas mugeres y otras

criaturas, pegaron fuego al pueblo y dexaronlo asolado y todo quemado. Y

porque sobre esto y sobre la llegada de la gente de Geronimo Ortal

con[113] los capitanes Alderete y Nieto a este alojamiento, y de çierta

guaçabara que a todos juntos les dieron los yndios coyones, y de todo lo

suçedido en esta rrancheria hasta que Alderete y Nieto se fueron o los

enbiaron a Coro, con la venida de Fedreman a su canpo, largamente trato

en esta Istoria, en lo que sobre las jornadas de Geronimo Hortal e

escrito en el libro quinto y sexto, en los capitulos ocho y nuebe[114],

solamente proseguire de aqui adelante con el descubrimiento y derrota

quel tiniente Fedreman, con toda la gente de su conpañia y la de

Cubaagua que truxeron los capitanes Nieto y Alderete, todos juntos, hizo

por los llanos de Venençuela adelante, por donde abia ydo descubriendo y

conquistando su governador Jorge Espira.

Aviendo, pues, el tiniente Fedreman acudido ya a tierra del Tocuyo,

donde su gente y la de Cubaagua estaban alojados, y enbiando o ydose a

la çiudad de Coro los capitanes Nieto y Alderete, que despues vino a ser

Adelantado de Chile, supo el general Fedreman como entre sus soldados

avia cantidad de oro que a los naturales de las provinçias por do

pasaron les avian tomado o rrancheado. Persuadioles a que se lo diesen

para enbiar a la costa por algunas cosas necesarias, y que si ellos

tuviesen neçesidad de algo para sus personas, lo diesen por memoria, que

del propio oro que daban se lo traerian. Los soldados, haziendo el

rruego del capitan, que en alguna manera era fuerça, le encargaron que

les hiziese comprar lo que ellos por sus memorias pedian; y enbiandolo

todo a Coro, se partio de aquel sitio del pueblo quemado, y atravesando

por las provinçias del Tocuyo, pobladas de muchos naturales, gente

cobarde y de poco animo, se paso al valle de Baraquecimeto, donde asi

mesmo esta poblado otro pueblo de cristianos llamado la Nueba Segobia de

Baraquecimeto, y por ser tierra ayrosa y algo mas sana quel de atras, y

bien proveyda de comidas, se estuvo y entretuvo en este valle algunos

dias, esperando lo que abia enbiado a buscar a Coro y las provisiones de

governador, que avn todavia rreynaba en el aquella codiçia y ambiçion de

governar solo; la qual esperança, demas de ser vana por jamas nunca

venir al efeto, fue cavsa de algunos daños en su canpo, porque como con

vil viçio avia despendido y gastado el alegre y enxuto tiempo del

verano, despues, frustado de sus desinios y enfadada la gente de estar

alli, començo a marchar hazia los llanos en fin del verano y prinçipio

del ynvierno, tiempo muy rrezio y cruel para los que abian de caminar y

seguir su descubrimiento, dividiendo su gente por sus partes, porque

mejor se sustentase hasta salir a los llanos, donde se abian de juntar.

El capitan Martinez fue con la vna parte de la gente por vnas provincias

de yndios llamados los gueros, y Fedreman fue por el desenbocadero de

Baraquecimeto, donde a pocos dias se juntaron en lo llano; y como

començando a marchar creçiese la fuga[115] del ynvierno, fuele forçoso a

Fedreman rretirarse de lo llano y bolverse a ynbernar a la sierra, lo

qual hizieron con gran trabaxo por estar ya algunos arroyos grandes

ocupados con la muchedumbre de agua que abia llovido. Bueltos a la

tierra hizieron su alojamiento en vna provinçia y poblazones de yndios

llamados coyones; y despues de dado asiento en las cosas necesarias,

Fedreman, que todavia bivia en el la esperança de verse governador, se

aparto con algunos soldados y bolvio al balle de Baraquicimeto y a otro

que esta cerca del, llamado el valle de las Damas, a ver si abian venido

o benian de Coro con los rrecavdos que esperaba, y no hallando ningun

rrastro ni señal dello, se bolvio a su alojamiento, donde hallo notiçia

que çierta gente enferma que el governador Jorge Espira abia enbiado de

adelante con su teniente o maese de campo Francisco de Velazquez, segun

queda atras dicho, estava cerca de alli; y luego, sin considerar los

estorvos e ynpedimentos de las aguas, que eran muchas, enbio a Pedro de

Limpias, su capitan, con çinquenta hombres, que los fuesen a buscar.

Limpias se aparto con sus compañeros del alojamiento y dexando la tierra

ynconsideradamente se metio por lo llano, engolfandose en aquellas

llanas campiñas o tierras, que en esta sazon mas estaban para nabegarse

que para caminarse; y como la tierra por do yva era despoblada y sin

ningunos naturales, fue su jornada de mayor trabajo y rriesgo, de mas de

ser ynvtil.

Acaboseles la comida que llevaba a Limpias y a sus compañeros, y quando

quisieron dar la buelta no pudieron caminar con la facilidad lo que

abian andado, porque como avia siempre llovido, abia el agua anegado mas

tierra, y asi no podian caminar sino muy poco y por rrodeos y desechos.

El rremedio que tuvieron para rrestavrar la falta de la comida fue vn

perro o galgo que consigo llevaban, que matando toda la carne de venados

que para el sustento de aquella compañia era menester, les dio a todos

de comer, hasta que despues de aber caminado muchos dias llegaron a

donde Fedreman, su general, estaba alojado, hallando nveba çierta de que

los españoles enfermos, en cuya busca abian salido, eran ya pasados la

via de Coro.

A esta sazon ya las aguas se aplacaban, por lo qual començo el tiniente

Fedreman a marchar hazia vn pueblo o provinçia de yndios donde los

naturales de atras le abian dicho que abian estado españoles, y llegando

a el y hallando los rrastros y vestigios de la gente de Jorge Espira, no

curo de detenerse ni perder mas tiempo ociosamente, y pasando adelante

camino muchos dias sin sucedelle cosa alguna notable, porque las

poblazones eran rraras, y como avian quedado amedrentados los naturales

de ellas de la gente y campo del governador Jorge Espira, que antes

avia pasado por aquella derrota, no osaban tomar las armas contra la

gente de Fedreman. Yendo, pues, Fedreman en su descubrimiento, llego a

vn pueblo de yndios que, por la cavsa que luego dire, fue llamado el

pueblo de la Poca Verguenza. Los moradores deste pueblo se estuvieron en

sus casas hasta que los españoles entraron, a quien el Teniente y

Capitan general abia mandado que ninguno se detuviese a rranchear en los

buhios o casas de los yndios, sino que si los naturales huyesen

siguiesen el alcance y prendiesen los que pudiesen, y si se defendiesen,

peleasen con ellos con el vigor que solian.

Fue, pues, el caso que como los yndios, desanparando sus casas y

haziendas, huyesen de ver entrar por su pueblo a los españoles, algunos

codiçiosos soldados, menospreçiando el mandato de su Capitan y contra

toda buena diciplina y horden de gerra, dexando de seguir el alcançe, se

metian por las casas de los yndios a rrobar y rranchear lo que en ellas

hallasen, a exemplo de los soldados de Sertorio, que teniendo preso al

magno Ponpeyo, en la batalla que junto al rrio Xuquer en España obieron

los dos, por rrobar los rricos adereços de plata que el caballo de

Ponpeyo traya, se les fue el prisionero de entre las manos y escapo con

la vida; y avnque esta batalla la vençiese de Sertorio, por quedar

Ponpeyo con la vida, por la deshordenada codicia de los soldados de

Sertorio, vinieron despues a matar a Sertorio y a destruylle su canpo y

a suçeder las demas gerras çeviles que entre Ponpeyo y Julio Çesar

subçedieron, porque de Sertorio defendia y era de la parte de Mario, en

cuyo lugar subçedio despues Julio Çesar, y Ponpeyo en el de Çilla. Y

como el capitan Fedreman viese lo que sus soldados hazian, bolviose a

ellos y dixoles: «o que poca verguença de soldados»[116]. Esta palabra

de Fedreman fue muy notada de los suyos, porque hasta este tiempo, antes

ni despues, jamas les abia dicho palabra descomedida[117] ni mal criada,

mas siempre los abia tratado con generosa y amigable afabilidad, y no

solo no se las abia el dicho, mas ni avn consentido que otros se las

dixese; y admirados los españoles de como su general se abia desmandado

esta vez, avnque con rrazon, a dezilles lo que les dixo, como cosa que

otra tal ni semejante jamas oyeron de su boca, llamaron a este pueblo el

pueblo de la Poca Verguença.

Los soldados que siguieron el alcance de los yndios tomaron algunos

varones y mugeres, y hallaron en este pueblo los nuestros mantas de

algodon bien hechas y en cantidad de panpanillas, que es çiertos paños

de algodon texidos por si, con que las mugeres cubren sus ynferiores

partes. Hallaron asi mesmo gran cantidad de hilo de algodon en muy

grandes obillos, que tenia harto que cargar vn honbre en vno de ellos, y

abundancia de comidas.

Holgo en este pueblo Fedreman con su gente algunos dias, porque yvan

cansados del camino pasado.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 63 / 305 题