CAPITULO OTABO

Como pasando adelante Jorge Espira con su gente dieron en vna

poblazon que por su fortaleza llamaron Salsillas; y de çierta

notiçia que tubieron de vn gran rrio, que presumieron ser el

Marañon.

No paso el Governador con su gente por las tierras y poblazones que en

suma y algo escuramente rreferi en el capitulo antes deste, tan

pacificamente que no le matasen y descalabrasen y hiriesen algunos

soldados, de suerte que le fue necesario detenerse algunos dias adelante

de donde yntento entrar en el Nuebo Rreyno, hasta tanto que sus enfermos

tuviesen mejoria, y convaleçieron de tal manera que avnque

trabajosamente estuvieron para caminar, y pasando adelante con su largo

y trabajoso descubrimiento, con sobra de buena esperança, porque algunos

yndios que se abian tomado por las provinçias por do abian pasado,

astuta y malvadamente a fin de echar los españoles de sus tierras, y

conoçiendo en alguna manera, avnque barbaros y de rrusticos yngenios, la

pretension de los españoles, que era aber muchas rriquezas de oro y

plata, de lo qual, avnque aquellos barbaros careçian, no dexaban de

tener algun conocimiento de muy lexos, espeçialmente que el Governador

les mostraba algunas pieças que destos metales llevaba, y asi casi

todos los yndios pareçia que por abiso del demonio, estaban tan

conformes que vno de otro no discrepaba en dar muy buena rrelaçion y

notiçia al governador Jorge Espira de que adelante por la derrota que

yva hallaria tanta abundançia de aquellos preçiosisimos[87] metales que

cargarian muy muchos caballos dellos en llegando, y con esto, añadian

calidades de gentes vestidas de mucha grabedad y magestad que lo

poseian, y con otros falsos colores que a sus platicas daban, henchian

los animos de los soldados de vna tan buena y loca esperança, que çiegos

y llenos de codiçia, pasaban por muy yntolerables trabaxos, y no

estimando los que delante se les ofrecian, ni escarmentando, como suelen

decir, en cabeça agena, pues cada dia vian desminuir y apocar el numero

de la gente de su conpañia con miserables muertes que rrecebian, vnos de

hanbre, otros de cansados y trabajados, otros comidos y despedaçados de

brabos tigeres, y otros de diferentes generos de enfermedades que les

daba, mas vsando de sus ynbençibles animos, avnque temerariamente,

siempre proseguian adelante con su descubrimiento y jornada; y asi

dieron de rrepente y sin pensarlo, casi desaperçebidos de comidas, en

vna tierra algo aspera y quebraxosa, en parte montuosa y en partes

rrasa, de muy rrara poblazon y esteril de comidas, donde se tomaron

algunos yndios, los quales, siendo ynterrogados por sus faravtes, dieron

notiçia que çerca de alli, sobre la mano izquierda, estaba vn pueblo

grande, bien proveydo de mantenimientos y de otras cosas.

El Governador, con codiçia de ber y saber lo que era, si por ventura

fuese el prinçipio de la notiçia que de atras traya, hizo asentar su

canpo en la parte mas alta que le pareçio, y embiando vna buena conpañia

de soldados, de los mas dispuestos para ello, les dio naturales que los

guiasen por buen camino, los quales, apartandose algunas jornadas de la

demas gente, llegaron a vn cerro y poblado de crecidas montañas y

arcabucos, lo alto y cumbre del qual era rraso y llano, y en el estaba

vn lugar ó pueblo de hasta cien casas o buhios grandes, el qual demas de

la fortificaçion conque la naturaleza lo abia dotado, artifiçialmente,

por yndustria de los yndios y moradores de aquel pueblo, tenia hecho vn

palenque de gruesos troncos de palma, muy espinosos y puyosos, apretados

y abraçados vnos con otros, de mediana altura. Junto con esto y

alrrededor del mesmo palenque, tenia hechas muy hondas cabas, dentro de

las quales estavan hincadas muy largas y altas puyas, las puntas para

arriba, y cubiertas estas cabas muy sutilmente con muy delgadas varas y

tierra ençima, y sobre la tierra de las cabas sembradas algunas yervas

para mas disimulaçion, que ninguno que no lo obiera bisto pudiera

presumir que alli obiese aquellos hoyos, ni que gente de tan rrusticos

yngenios como son aquellos yndios tubiesen capaçidad para ynventar

semejante manera de fueça y custodia para su pueblo y personas.

Llegados nuestros españoles, como se a dicho, a bista deste pueblo y

palenque, luego que fueron juntos determinaron de arremeter y asaltallo,

porque la çerca no era muy alta, y como de tropel se fuesen llegando sin

mirar por do yvan, vno de los de la conpañia, llamado Migel Lorenço,

antiçipose de los demas quiriendose nombrar y ganar honrra; mas como no

mirase donde ponia los pies, fue engañado con el artifiçio e yngenio de

aquellos barbaros, y cayo dentro de vn hoyo de aquellos, y como los

demas viesen que el conpañero no pareçia, presumiendo el engaño que en

la tierra abia, se rrepararon y fueron llegando atentadamente hasta

donde el soldado se abia sumergido y hallandolo bivo, porque cayo casi

de lado entre las puyas y estacas del hoyo, no abia rreçebido lision

ninguna, y echandole çiertas varas largas en que se asiese, lo sacaron

con toda presteza del hoyo, sin que los yndios tubiesen lugar de tomar

las armas y ofendellos, pero avnque quando acudieron estaba ya fuera el

español, ellos començaron, desde lo alto del palenque a arrojar

ynomerable cantidad de flecheria, y muchas lanças y dardos, con que

hizieron rretirar a los españoles, y los arredraron del palenque,

hiriendoles algunos soldados, y sin rreçebir ellos daño alguno quedaron

vitoriosos, porque avnque los nuestros, aquel propio dia y otro despues,

diversas vezes, procuraron con buenos ardides asaltar el palenque,

fueron sienpre rrebatidos de los de dentro, sin poder hazer ningun daño

en ellos; y considerando quan fortaleçido estaba aquel pueblo, y que si

perseveraban en querello tomar su ostinaçion seria de ningun efeto, y

asi tenida por temeraria y loca, acordaron dexar aquel pueblo con su

vitoria, al qual por pareçelles con aquella manera de fortificaçion

ynespunable para las armas que tenian con que arruynallo, le pusieron

por nombre Salsillas, casi en memoria de la ynespunable fuerça de

Salsas, que en Cataluña esta.

Solamente obieron deste pueblo vna yndia con vna criatura de hasta siete

v ocho años, con la qual por presa de su trabaxo se bolbieron a donde

abia quedado su Governador alojado, sin llevar otro rrecurso ni

proveymiento de comida[88], que fue harto desconsuelo para todos. El

Governador tomo la yndia y con sus ynterpretes procuro ynquirir y saber

de ella si se hallaria por alli çerca comida alguna, la qual le

rrespondio que çiertas jornadas de alli abia mucha abundancia de mayz y

de otras cosas de comer, pero que abian de yr por vnas çienegas y

manglares, tierra muy mala y de perberso camino, y despues abian de

llegar a vn rrio muy cavdaloso, por el qual abian de yr en canoas a

donde la comida estaba. La neçesidad que de ella abia hizo que al

Governador no le pareçiese nada dificultoso este camino para sus

soldados. Luego mando aperçibir los que les pareçio, y dandoles por

cavdillo vno de aquellos capitanes y a la yndia para que los guiase, les

mando que fuesen a traer el bastimento que pudiesen, y que llevasen

atada y con todo rrecaudo aquella yndia que abian de llevar o llevaban

por guia, la qual si se les yva seria en baño su trabajo, y pondrian la

gente en rriesgo de pereçer de hanbre.

A este rrio de que esta yndia dio notiçia, algunos en aquel tiempo

quisieron afirmar que era el rrio Marañon, y no es de marabillar que lo

tratasen, pues entonçes no abia la claridad que del y de otros muchos

rrios muy cavdalosos agora ay; y mas lo çierto es que este rrio, que no

es el Marañon por donde baxo Orellana del Piru, y despues la gente de

Aguirre, porque desde este paraje hasta las provinçias de donde se

bolvio perdido este governador Jorge Espiro, ay muy grande ynstancia[89]

de tierra, y se pasan otros muchos rrios cavdalosos, que avnque todos se

juntasen no llegarian a hazer vn rrio que con alguna similitud pudiese

ser conparado con el Marañon. Demas desto, sin lo que este Governador

camino prolongando la sierra y cordillera que sobre mano derecha

llevaba, sin encontrar rrio que con su grandeza le ynpidiese el pasaje,

como el Marañon lo hiziera, casi por el mesmo camino caminaron despues

otros capitanes con numero de gentes, como fueron Hernan Perez de

Quesada, hermano del Adelantado del Nuebo Rreyno, que prolongando la

cordillera fue a salir a las espaldas de Pasto, segun en su Istoria se

dize; y despues del andubo Felipe de Vtre, que salio de la governaçion

de Venençuela, y despues Don Pedro de Silva, que salio del Nuebo Rreyno;

y con aber, como he dicho, mas claridad y pasado mas adelante deste

paraje de Jorge Espira, jamas ninguno se afirmo aber visto el rrio

Marañon para afirmarse en ello, mas de devisar desde lexos grandes aguas

que presumian ser el.

E querido dar aqui esta claridad y rrelaçion sobre este caso, porque

ninguno debe tener por çierta la opinion que algunos quieren sustentar

de que de[90] los Governadores y Capitanes que de Venençuela y de

Cobaagua salieron antiguamente a descubrir, obo algunos que llegaron a

las rriberas del rrio Marañon, tambien porque lo dicho es materia

conveniente a lo que en el capitulo siguiente tengo de tratar, y para

mas conprovaçion de mi opinion que es la que en el apuntare.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 53 / 305 题