En el qual se escrive como los españoles y Miçer Ambrosio, su
capitan, anduvieron vn año descubriendo y conquistando la laguna de
Maracaybo. Tratase de la forma de las canoas y sus rremos.
Dado el asiento que fue necesario y conbiniente, Miçer Ambrosio en su
alojamiento o rrancheria, luego començo a proseguir por agua y por
tierra su nuebo descubrimiento de la laguna de Maracaybo y sus
contornos, trayendo algunas vezes la gente dividida por la laguna y por
tierra, y otras vezes toda junta por el agua en dos vergantines y una
canoa, que segun figuran su grandeza es cosa de notar; y para que mejor
se pueda conprehender esto que por cosa notable quiero decir, es de
saber que, segun en otras partes desta ystoria por la mayor parte he
apuntado, todos los yndios de las Indias vsan de çierto genero de nave
pequeña, de un madero que los latinos llaman monoxilum, para nabegar por
los rrios y lagunas, y estas son llamadas por los españoles canoas, y
son de vn solo palo o madero, cabado a manera de vna artesa[28] o
dornajo, eceto que se le da o haze en el palo toda la concabidad o
gueso que se puede hazer, de suerte quel casco quede fornido para çufrir
la nabegacion, y vase ensangostando[29] de popa y proa como vn nabio
para ser mejor governada: y en estas navegan los yndios, bogando o
rremando, partidos en dos partes, vnos a la proa y otros a la popa,
partiendose por su horden, tantos a vn lado como al otro, y todo el
tiempo que ban rremando van los rremeros em pie, porque ni el espaçio y
gueco o grandor de la canoa da mas lugar ni entiendo que pudiese sufrir
otro genero de rremos de los que para este efecto los yndios an husado e
ynventado de su antiguo origen, los quales son poco menos que del
grandor del hombre o yndio que lo a de llevar. Lo que deste rremo entra
debaxo del agua es vna pala puntiaguda poco mas ancha que dos manos, muy
delgada por los lados y por medio mas fornida, con vna manera de lomo, y
todo lo que de alli para arriba, que es lo que cae fuera del agua, es
rredondo y tan grueso quanto puede ser empuñado del que lo a de mandar;
a la qual manera de rremos los españoles comunmente llaman canaletes,
que devio ser el nombre que los primeros españoles pusieron como en
otras cosas se a visto por esperiencia, pero los yndios en cada
provincia los llaman diferentemente vnos de otros.
Desta forma que he dicho que son las canoas tenía vna Miçer Ambrosio,
hecha de vn solo madero o arbol, sin añadidura ni compostura alguna, mas
de lo que en el propio palo se pudo cabar y labrar, en la qual cabian o
traya Miçer Ambrosio quarenta hombres de armada con seys caballos, y
algunos afirman que mas, pero esto basta y es cosa que se puede tener
por estraña y no vista hasta agora que en el gueco de vn solo arbol, en
la forma que este estaba labrado, nabegase tanta gente y caballos;
porque avnque en las primeras conquistas y descubrimientos de rrios
cavdalosos y lagos o lagunas que en muchas partes de las Indias an sido
andadas y descubiertas por españoles se a hallado grandisimo numero de
canoas de todas suertes y nunca jamas en sus prinçipios ni despues
mediante la yndustria de los españoles se a hallado ni hecho canoa que
sola çufra a llevar seguramente dos caballos y muy poca gente, ni que
con muchas partes llegase al grandor desta.
Los yndios de la laguna no temieron mucho esta entrada de Miçer
Ambrosio, asi por ser ellos en si gente muy atrevida y belicosa en el
agua, como porque antes desta entrada de Miçer Ambrosio abia por
ynfortunio entrado en esta laguna vn nabio despañoles en que yva el
Obispo de Santa Marta Don Juan de Calatayud, a quien los yndios
desbarataron y se çevaron en sangre despañoles. Deste Obispo se cuenta
que luego que entro en esta laguna los yndios, viendo cosa tan nveba y
nunca por ellos vista, se venian a los españoles casi simplemente, y
algunos españoles que ya conoçian el movimiento que los yndios suelen
tener y la buelta que dan, procuraban aprovecharse dellos en tanto que
aquella sinçeridad les turaba, por lo qual el Obispo rreprehendia
asperamente a los españoles y les dezia «dexadlos, no les hagays mal,
que son obejitas de Dios», procurando por todas vias que no rreçibiesen
ningun desabrimiento de los españoles.
Dende a poco tiempo los propios yndios bolvieron la hoja y vinieron con
mano armada a dar las graçias al Obispo por el benefiçio que les abia
hecho, y començaron a disparar en los españoles la flecheria que trayan,
y a herillos y maltratallos, y entre los que al prinçipio hirieron los
yndios fue al Obispo, el qual, viendose de aquella suerte, començo a
animar a los españoles con muy grandes bozes, diziendo: «a ellos,
hermanos, a ellos, que estos no son obejas de Dios, sino lobos de
Satanas». Mas con todo eso mataron alli los yndios a todos los mas
españoles, y quedaron tambien ympuestos[30] que despues no les pareçio
cosa nueba la entrada de Miçer Ambrosio, antes entendiendo que todos
abian de morir y quedar en su poder se les mostraban amigos, y despues
yntentaban sus acometimientos muy a su salvo contra los españoles, en
los quales vnas bezes salian descalabrados y otras[31] descalabraban, y
avn que las mas victorias quedaban y quedaron por nuestros españoles, no
dexaron de hazerles harto daño con la flecheria de que estos yndios
vsan, que es casi toda la mas de dientes de pescados de diversas
suertes.
Miçer Ambrosio, con los españoles, avnque a los prinçipios les pareçio
mucha gente y canoas que se les llegaban a dar guaçabara, no por eso
dexaron de proseguir su descubrimiento como lo llevaban començado.
Advierto de vna cosa, porque no me tengan por descuydado, y es que el
vocablo que el poco a dixe o nombre de guaçabara, generalmente se vsa
del en las Indias y se toma por qualquier rrecuentro que aya, asi por
tierra como por el agua, entre españoles e yndios y entre yndios y
españoles, ora cometan los vnos ora los otros, lo que no es en los
rrecuentros que se an abido contra tiranos y españoles y negros que en
estas partes se an alçado, y asi doquiera queste termino o bocablo yo
vsare, el lector entendera que es rrecuentro, acometimiento o batalla o
rrompimiento entre españoles e yndios.
En poco mas tiempo de vn año vio este governador con su gente toda la
mayor parte desta laguna de Maracaybo, navegandola y entrando en muchos
ancones y lagos y esteros donde los yndios tenian algunas poblazones
fortificadas y escondidas, y abia y hallose algun oro entre los
naturales, mas no era en tanta cantidad como los españoles y su
Governador quisieran, por lo qual, avnque abia cantidad de naturales,
acordaron de no hacer alli mas parada sino pasar adelante con su campo y
gente, por que avnque estos descubridores llevaban, a lo que mostraban,
voluntad de poblar donde obiese muchos naturales, su prinçipal yntento
era buscar mucho oro y no darse mucho por poblar, y ansi dieron la
buelta a rrecogerse a su rrancheria o alojamiento, trayendo consigo
todos los yndios que pudieron aver para enbiallos por esclabos a Coro y
sacar dellos algun dinero para rreformaçion de algunas cosas que abian
menester para proseguir su jornada, y espeçialmente de gente o soldados,
porque asi en guaçabaras y de heridos y flechazos de yndios como de
enfermedades que comunmente los primeros dias suelen dar a los que pasan
a Indias, se le abia muerto mucha gente a Miçer Ambrosio de la que
consigo abia llevado. Y tambien esta laguna y las tierras que la cercan
no son sanas, sino bien enfermas y de muy mala propiedad y costelaçion,
porque en nuestros tiempos an abaxado de Merida, civdad del Nuebo
Rreyno, algunos cavdillos con gente a descobrir puertos a esta laguna y
a procurar otros aprovechamientos, y por poco que en ella o en sus
rriberas y territorio se an entretenido, bultos[32] a su pueblo todos an
caydo enfermos de rrezias calenturas y algunos se an muerto, y los que
an escapado, por mucho tiempo no se les quitaba del rrostro vna color
casi amarilla que ponia admiraçion a los que los vian, y por esto
entiendo que sin[33] la gente que los yndios mataron e hirieron a Miçer
Ambrosio, que no dexarian de caer enfermos y morir otros muchos de
çiçiones[34] y llagas y otras enfermedades que en este lago y las
tierras a el comarcanas, que por la mayor parte son montuosas, que
solemos dezir arcabucosas, por los malos bapores que en todo ello se
engendran, pudieron los españoles adquirir, y con ello la muerte.