EL.--“Rompa usted su lámpara”. (_Sombrío._)

IDA.--¿Y después?

EL.--No pregunte usted eso: la Felicidad no tiene futuro, no tiene

“después”. Cuando el incendio le haya permitido a usted ver “lo

infinito”, ¿para qué querría usted seguir viviendo? (_Pausa._)

IDA.--(_Con curiosidad pueril._) ¿Cómo termina el pintor su aventura?

EL.--Malamente: porque acaba sus días idiota, en un manicomio, haciendo

pajaritas de papel. (_Transición._) Pero, ¿qué importa, si antes de caer

en la idiotez fué famoso, rico y amado?...

El esposo de Ida, que vuelve del comedor, aparece inesperadamente:

--Buenas noches.

Ida lanza un pequeño grito.

DON ALFONSO.--¿Soy importuno?... ¿De qué hablaban ustedes?...

IDA.--Como no te sentimos llegar... (_Recobrándose._) Nuestro amigo me

contaba el argumento de una película.

DON ALFONSO.--En el coche inmediato he saludado a la marquesa de Guzmán;

lleva a una de sus nietecitas enfermas; yo la dije que tú pasarías un

momento a visitarla; ¿quieres?...

IDA.--(_Levantándose._) Sí, sí; hiciste muy bien.

DON ALFONSO.--(_A su amigo._) Estaremos de vuelta antes de que usted se

marche a cenar.

Memorias de un vagón de ferrocarril · 第 41 / 57 题