¿Habrá una cosa más rara,
Clara,
Aunque no lo quieras creer?
Cuanto más miro tu cara,
La miro con más placer.
* * * * *
Es hermoso hallar el dia
En el limpio azul del cielo,
Cuando sin un solo velo
La aurora su luz envía....
Pero pasa esa alegría....
¿Y habrá una cosa más rara,
Clara,
Aunque no lo quieras creer?
Miéntras más miro tu cara,
La miro con más placer.
* * * * *
Dios mismo quiso adunar
En tu nacer, jóven bella,
Lo apacible de la estrella
A lo grandioso del mar.
Podrá su encanto pasar;
Pero, ¿habrá cosa más rara,
Clara,
Aunque no lo quieras creer?
Miéntras más miro tu cara,
La miro con más placer.
* * * * *
En ella brilla el contento,
En ella el alma más pura,
Sabe realzar la hermosura
Con las gracias del talento....
Así es momento á momento,
Porque, ¿habrá cosa más rara,
Clara,
Aunque no lo quieras creer?
Miéntras más miro tu cara,
Mucho más la quiero ver.
* * * * *
Se tiembla de que haya un dia
Que nuble tus negros ojos
Y provoque tus enojos
Voluble, la suerte impía.
Yo niego tal tiranía,
Porque, ¿habrá cosa más rara,
Clara,
Aunque no lo quieras creer?
Miéntras más miro tu cara,
Mucho más la quiero ver.
* * * * *
Es un festin de hermosura
Ese mirar y ese cuello,
Y esas ondas de cabello
Contraste de tu blancura.
El mirarlo da ventura;
Por eso no es cosa rara,
Clara,
Aunque no lo quieras creer,
Que mirándote la cara,
Mucho más la quiero ver.
* * * * *
Voy á partir, y te dejo,
No mis recuerdos de amores,
Sí de mi patria unas flores
Para adorno de tu espejo.
Porque, por más que estoy viejo,
Es una cosa muy rara,
Clara:
Aunque no lo quieras creer,
Siento haber visto tu cara,
Porque no la vuelvo á ver.
Alta California, Marzo 29 de 1877.