(_Dinah D. L._--Se te suplica que no vuelvas. Tu madre goza
de exelente salud; no puede arreglarse nada; y tu familia se
encuentra mucho mejor desde que tú la has dejado).
--Este es un secreto de familia, dije yo sonriendo; no tiene esplicacion
alguna.
--Para el público, no; para tí, doctor Smith, sí, repuso el cúacaro.
Se trata de una hermana, tan loca, que por su propio interés, en el
de su familia, y por respeto á la moralidad pública, la hemos enviado
á California como maestra de escuela. Es de temer que la desgraciada
se haya sido detenida en el camino y que quiera volver á las andadas.
Teniendo esto en vista prevenímosla caritativamente,--por medio de un
aviso encubierto, que haria mejor de continuar su camino: no hay lugar
para ella en la casa.
--Eso es admirablemente caritativo, señor Seth, repuse yo alzando los
hombros. Siento no haber reconocido antes de ahora á un hombre tan
galante.
--Algo te habria costado para reconocerme, replicó Seth bajando la vista,
no me has visto jamás; pero la señorita Marta me ha pintado su amo, y el
terrible incidente de ayer con tanta fidelidad, que á primera vista te he
reconocido.
Aquel virtuoso hostelero pronunció el nombre de Marta con una uncion
estraña, y que mas tarde me vino á la memoria; hubiera puesto mas
atencion en ello si un hombre de rostro inflamado no hubiese entrado
bruscamente en la habitacion gritando:--Gran noticia, señor Truth; gran
noticia señor Humbug: el intendente municipal de la ciudad acaba de ser
condenado. Se le ha sorprendido en conversacion criminal con una actriz
del Liceo, está obligado á pagar al marido diez mil dollars de daños y
perjuicios.
--Doctor, dijo Humbug, tomad la pluma, y concluyamos el resúmen: tenemos
un diario bien nutrido, la venta está asegurada. Véamos: