“Señor:
“El médico que ha pronunciado las bellas palabras: soy padre,
no dejaré morir á ese niño, es al que su abnegacion y su
talento llaman naturalmente á cuidar de los niños expósitos.
“El puesto de primer médico de nuestro hospicio está vacante;
esperamos que os dignareis aceptarlo.
“Servicio: todos los dias de seis á ocho. Honorarios 2,000
dollars.