Cómo la Lozana soñó que su criado caia en el rio, y otro dia lo
llevaron en prision.
_Loz._ Agora me libre Dios del diablo, con este soñar que yo tengo,
y si supiese con qué quitármelo, me lo quitaria; queria saber
cualque encantamiento para que no me viniesen estos sobresaltos que
queria haber dado cuanto tengo por no haber soñado lo que soñé esta
noche; el remedio sería que no durmiese descubierta ni sobre el lado
izquierdo, y dicen que cuando está el estómago vacío, que entónces el
hombre sueña, y sí ansí es, lo que yo soñé no será verdad; mas muchas
veces he yo soñado, y siempre ha salido verdad, y por eso estó en
sospecha que no sea como la otra vez, que soñé que se me caian los
dientes y moví otro dia. Y vos, cuando os metistes debaxo de mí, qué
soñabades que vuestros enemigos os querian matar, ¿no vistes lo que
me vino á mí aquel dia? que me querian saltear los porquerones de
Torre Sabela, cuando lo del tributo, que la señora Apuleya, por reir
ella y verme bravear, lo hizo. Esto que soñé no querria que fuese
verdad, mirá, no vais en todo hoy al rio, no se me ensuelva el sueño.
_Ramp._ Yo soñaba que venía uno, y que me daba de zapatazos, y yo
determinaba de matallo, y desperté.
_Loz._ Mirá, por eso solo meteré vuestra espada do no la halleis, que
no quiero que me amancilleis, si solamente vos tuviésedes tiento y
hiriésedes á uno ó á dos, no se me daria nada, que dineros y favor
no faltarian, mas como comenzais, pensais que estais en la Rota de
Ravena, y por el sacrosanto saco de Florencia, que si no os enmendais
de tanta bravura, ¿como hago yo por no besar las manos á ruines? que
más quiero que me hayan menester ellos á mí que no yo á ellos; quiero
vivir de mi sudor, y no me empaché jamas con casadas ni con virgos,
ni quise vender mozas, ni llevar mensaje á quien no supiese yo cierto
que era puta, ni me soy metida entre hombres casados, para que sus
mujeres me hagan desplacer, sino de mi oficio me quiero vivir; mirá,
cuando vine en Roma, de todos los modos de vivir que habia me quise
informar, y no supe lo que sé agora, que si como me entremetí entre
cortesanas, me entremetiera con romanas, mejor gallo me cantára que
no me canta, como hizo la de los Rios, que fué aquí en Roma peor que
Celestina, y andaba á la romanesca vestida con baticulo, y entraba
por todo, y el hábito la hacia licenciada, y manaba en oro, y lo que
le enviaban las romanas valia más que cuanto yo gano; cuándo grano ó
leña, cuando tela, cuando vino la bota entera, mas como yo no miré en
ello, comencé á entrar en casas de cortesanas, y si agora entro en
casa de alguna romana, tiénelo por vituperio, no porque no me hayan
munchas menester, y porque só tan conocida me llaman secretamente;
andá vos, comprá eso que os dixe anoche, y mirá no os engañen, que yo
me voy á la judería á hablar á Trigo, por ver la mula que parió, que
cualque pronóstico es parir una mula en casa de un cardenal.
_Olivero._ A vos, mancebo; ¿qué hace la señora Lozana?
_Ramp._ Señor, quiere ir fuera.
_Comp._ ¿Y vos, dó is?
_Ramp._ A comprar ciertas berengenas para hacer una pimentada.
_Oliv._ Pues no sea burla, que no seamos todos en ella.
_Ramp._ Andad acá, y compradme vos las especias y los huevos, y vení
á tiempo, que yo sé que os placerán, veislas allí buenas; ¿cuántas
das?
_Oliv._ Cómpralas todas.
_Ramp._ Cuanto voy de tuti.
_Pecigerolo._ Un carlin.
_Ramp._ Un groso.
_Frutarolo._ ¿No quieres?
_Ramp._ Seis bayoques.
_Pecig._ Señor no, lasa estar.
_Ramp._ ¿Quién te toca?
_Pecig._ Mete quí, que sé.
_Ramp._ Va, borracho, que no son tuyas, que yo las traia.
_Pecig._ ¡Pota de Santa Nula! ¿tú ne mente per la cara de la gola?
_Ramp._ Va daquí, puerco, y rásgame la capa, así vivas tú como son
tuyas.
_Pecig._ Pota de mi madre, ¿io no te vidi? espeta veray si lo diro al
barrachelo.
_Barrachelo._ Espera, espera, español, no huyas, tómalo, y llévalo en
Torre de Nona, ¿de aqueste modo compras tú y robas al pobre hombre?
va dentro no te cures, va di tú al capitan que lo meta en secreta.
_Esbir._ ¿En qué secreta?
_Barr._ En la mazmorra ó en el forno.
_Galindo._ Hecho es.