Cómo va por la calle y la llaman todos, y un portugues que dice:
_Portugues._ Las vuestras beso.
_Loz._ Y yo las suyas, una y boa.
_Port._ Señora, sí, rapa la gracia de Deus; só vuestro.
_Loz._ Deso comerémos, pagá si quereis, que no hay coño de balde.
_Canavario._ ¿A quién, digo, señora Lozana tan de priesa? ¿sois
forrier de aquélla?
_Loz._ Para vuestra merced no hay priesa, sino vagar y como él
mandáre.
_Guardaropa._ ¿Me encomiendo, mi señora?
_Loz._ Señor sea vuestra merced de sus enemigos.
_Can._ ¿De dónde, por mi vida?
_Loz._ De buscar compañía para la noche.
_Guard._ Señora, puede ser, mas no lo creo, que quien menea la miel,
panales ó miel come.
_Loz._ Andá, que no en balde sois andaluz, que más há de tres meses
que en mi casa no se comió tal cosa, vos, que sois guardaropa y
teneis mill cosas que yo deseo, y tan mísero sois agora como antaño,
¿pensais que ha de durar siempre? No seais fiel á quien piensa que
sois ladron.
_Guard._ Señora, enviarme aquí á vuestro criado, que no seré mísero
para serviros.
_Loz._ Vivais vos mil años, que burlo por vuestra vida; veis, viene
aquí mi mozo, que parece, y que fué pariente de Algecira.
_Guard._ Alegre viene, parece que ha tomado la paga. Camina,
pariente, y enfardeláme esas quixadas, que entraréis do no pensastes.
_Loz._ Señor, pues yo os quedo obligada.
_Guard._ Andá, señora, que si puedo yo verné á deciros el sueño y la
soltura.
_Loz._ Cuando mandáredes.
_Pierreto._ Cabo de escuadra de vuestra merced, señora Lozana, adio,
adio.
_Loz._ A Dios va quien muere.
_Sobrestante._ Señora, una palabra.
_Loz._ Diciendo y andando, que vó de priesa.
_Sob._ Señora, cuerpo del mundo, ¿por qué no quereis hacer por mí,
pues lo puedo yo pagar mejor que nadie?
_Loz._ Señor, ya lo sé; mas voy agora de priesa, otro dia habrá, que
vó á comprar para esta vuestra favorida una cinta napolitana verde,
por hacer despecho al cortecero, que ya lo ha dexado.
_Sob._ ¿Es posible? pues él era el que me quitaba á mí el favor,
tomá, y comprá una para ella y otra para vos; y más os pido de merced
que os sirvais desta medalla, y hagais que se sirva ella de mí, pues
que está sede vacante, que yo, señora Lozana, no seré ingrato á
vuestros trabajos.
_Loz._ Señor, vení á mi casa esta tarde, que ella viene ahí, que
ha de pagar un mercader, y allí se trabajará en que se vea vuestro
extrato.
_Sob._ Sea, ansí me encomiendo.
_Loz._ Si sois comendador, seldo en buen hora, aunque sea de Córdoba.
_Comendador._ Señora Lozana, ¿por qué no os servis de vuestros
esclavos?
_Loz._ Señor, porque me vencés de gentileza, y no sé qué responda, y
no quise bien á hombre en este mundo, sino á vuestra merced, que me
tira el sangre.
_Com._ ¡Oh cuerpo de mí! ¿y por ahí me tirais? soy perro viejo y no
me dexo morder; pero si vos mandais, sería yo vuestro por servir de
todo.
_Loz._ Señor, yo me llamo Sancho.
_Com._ ¿Qué come ese vuestro criado?
_Loz._ Señor, lo que come el lobo.
_Com._ Eso es porque no hay pastor ni perro que se lo defienda.
_Loz._ Señor, no, sino que la oveja es mansa, y perdonáme, que todo
comendador, para ser natural, ha de ser portugues ó galiciano.
_Com._ Dóla á todos los diablos, y qué labia tiene, si tuviera
chimenea.
_Notario._ Señora Lozana, ¿así os pasais?
_Loz._ Señor, no miraba, y voy corriendo porque mi negro criado se
enoja, que no tiene dinero para gastar, y vóyselo á dar, que están en
mi caxa seis julios y medio, que dice que quiere pagar cierta leña.
_Not._ Pues vení acá, Peranzules, tomá, id vos y pagá la leña, y
quedaos vos aquí, que quiero que veais una emparedada.
_Loz._ Por vida de vuestra merced, que pasé por su casa, y sospeché
que no estaba allí, que suelo yo vella, y con la priesa no puse
mientes, por mi vida que la tengo de ver.
_Not._ Entrá allá dentro, que está haciendo carne de membrillos.
_Loz._ Es valenciana, y no me maravillo.
_Not._ ¿Qué te parece, Germanera? la Lozana pasó por aquí y te vido.
_Beat._ ¿Y por que no entró la puta moza? ¿pensó que estaba al potro?
_Loz._ ¡Ay, ay! ¿ansí me tratais? más vale puta moza que puta
jubilada en el publique. ¡Por vida del Señor, que si no me dais mi
parte, que no haga la paz!