Una pregunta que hace la Lozana para se informar.
_Loz._ Decíme, señoras mias: ¿sois casadas?
_Beat._ Señora, sí.
_Loz._ ¿Y vuestros maridos en qué entienden?
_Ter._ El mio es cambiador, y el de mi prima lencero, y el de esa
señora que está cabo vos es borceguinero.
_Loz._ Viva en el mundo; y ¿casastes aquí ó en España?
_Beat._ Señora, aquí; mi hermana la viuda vino casada con un trapero
rico.
_Loz._ ¿Y cuánto há que estáis aquí?
_Beat._ Señora mia, desde el año que se puso la Inquisicion.
_Loz._ Decíme, señoras mias; ¿hay aquí judíos?
_Beat._ Munchos, y amigos nuestros; si hubiéredes menester algo
dellos, por amor de nosotras os harán honra y cortesía.
_Loz._ ¿Y tratan con los cristianos?
_Beat._ Pues ¿no lo sentís?
_Loz._ ¿Y cuáles son?
_Beat._ Aquellos que llevan aquella señal colorada.
_Loz._ ¿Y ellas llevan señal?
_Beat._ Señora, no; que van por Roma adobando novias y vendiendo
soliman labrado y aguas para la cara.
_Loz._ Eso querria yo ver.
_Beat._ Pues id vos allí, á casa de una napolitana, mujer de Jumilla,
que mora aquí arriba en Calabraga; que ella y sus hijas lo tienen por
oficio, y áun creo que os dará ella recabdo, porque saben munchas
casas de señores que os tomarán para guarda de casa y compañía á sus
mujeres.
_Loz._ Eso querria yo, si me mostrase este niño la casa.
_Cam._ Sí hará. Vén acá, Aguilarico.
_Loz._ ¡Ay, señora mia! ¿Aguilarico se llama? mi pariente debe ser.
_Beat._ Ya podria ser; pues ahí junto mora su madre.
_Loz._ Beso las manos de vuestras mercedes, y si supieren algun buen
partido para mí, como si fuese estar con algunas doncellas, en tal
que yo lo sirva, me avisen.
_Beat._ Señora, sí, andad con bendicion. ¿Habeis visto? ¡qué lengua!
¡qué saber! Si á ésta le faltáran partidos decí mal de mí; más beato
el que le fiára su mujer.
_Ter._ Pues andaos á decir gracias, no sino gobernar doncellas, mas
no mis hijas; ¿qué pensais que sería? dar carne al lobo; ante de
ocho dias sabrá toda Roma, que ésta en són la veo yo que con los
cristianos será cristiana, y con los jodíos jodía, y con los turcos
turca, y con los hidalgos hidalga, y con los ginoveses ginovesa, y
con los franceses francesa que para todos tiene salida.
_Cam._ No veia la hora que la enviásedes de aquí; que si viniera mi
hijo no la dexaba partir.
_Ter._ Eso quisiera yo ver, cómo hablaba y los gestos que hiciera, y
por ver si se cubriera; mas no cureis, que presto dará de sí como
casa vieja, pues á casa va que no podria mejor hallar á su propósito,
y ende más la patrona, que parece á la judía de Zaragoza, que la
llevará consigo, y á todos contará sus duelos y fortuna.