_89. ¡Quién supiera escribir!_
I
--Escribidme una carta, señor Cura.
--Ya sé para quién es.
--¿Sabéis quién es, porque una noche oscura
Nos visteis juntos? --Pues.
--Perdonad; mas... --No extraño ese tropiezo.
La noche... la ocasión...
Dadme pluma y papel. Gracias. Empiezo:
_Mi querido Ramón_:
--¿Querido?... Pero, en fin, ya lo habéis puesto...
--Si no queréis... --¡Sí, sí!
--_¡Qué triste estoy!_ ¿No es eso? --Por supuesto.
--_¡Qué triste estoy sin ti!_
_Una congoja, al empezar, me viene..._
--¿Cómo sabéis mi mal?
--Para un viejo, una niña siempre tiene
El pecho de cristal.
_¿Qué es sin ti el mundo? Un valle de amargura._
_¿Y contigo? Un edén._
--Haced la letra clara, señor Cura;
Que lo entienda eso bien.
--_El beso aquel que de marchar a punto_
_Te di..._ --¿Cómo sabéis?...
--Cuando se va y se viene y se está junto
Siempre... no os afrentéis.
_Y si volver tu afecto no procura,_
_Tanto me harás sufrir..._
--¿Sufrir y nada más? No, señor Cura,
¡Que me voy a morir!
--¿Morir? ¿Sabéis que es ofender al cielo?...
--Pues, sí, señor, ¡morir!
--Yo no pongo _morir_. --¡Qué hombre de hielo!
¡Quién supiera escribir!