Habia hace años en mi tierra un diputado tan amigo de que no se
perdieran en el olvido sus discursos, que cuando cerrada una discusion
no le tocaba la palabra, al siguiente dia, en el periódico que tenia
más á mano, iba publicándose, como corriendo tras de sus lectores, el
discurso que debió haber pronunciado el diputado H***, con tal motivo:
creíase que no habia más allá en materia de candor y amor propio; pero
los que tal pensaron se llevaron chasco, porque un espúrio del Parnaso,
siempre que no podia hablar en un convite, insertaba á vuelta de hoja
en un periódico: "Improvisacion del C. Verso-Cojo, con motivo de tal
solemnidad, etc., etc."
De ese jaez es el presente paréntesis: son apuntaciones hechas con
el propósito de aprovecharlas en un proyectado viaje por la Nueva
Inglaterra, viaje que no pude realizar; y como un diputado y un poeta
me habian dado un buen ejemplo, yo no quiero ser ménos, y por nada de
esta vida me quedo con mis apuntaciones en el cuerpo. Allá van: