"--Bello rio, bello rio,
El de las ondas de plata,
El de las mil tradiciones,
El de la corriente clara,
El de los bosques sombríos,
El de las praderas anchas,
El de las verdes colinas,
El de las montañas altas.
* * * * *
"¡Bellas son como ningunas
Las flores que te engalanan,
Y las naves que te cruzan,
Y las aves que te cantan;
Y bellos los caseríos
Que del bosque entre las ramas,
Como nidos de palomas
En tu orilla se levantan.
* * * * *
"Bellas, sí!--Pero yo diera
Tus encantos y tus galas,
Tus pueblos y tus bajeles,
Tus flores y tus montañas,
Y las nubes de colores
Que en tu cauce se retratan,
Por ver tan solo un momento
Del Cáuto las claras aguas.
* * * * *
"¡El Cáuto!--¡Cómo se agita
Llena de emocion el alma
Al evocar en la ausencia
Los recuerdos de la patria!
¡Cómo de dolor henchida
La imaginacion se exalta,
Al recordar los lugares
En que pasó nuestra infancia!
* * * * *
"Si ver pudiera los campos
De mi tierra infortunada;
Si bajo el coposo mango,
Sentado allá en la sabána,
Escuchara en el silencio
De alguna noche estrellada,
La tórtola cuando llora,
El ruiseñor cuando canta;
* * * * *
"Si á lo léjos en el monte
Viera las índicas palmas
Que inclinan las verdes pencas
Al suave soplo del aura,
Y entónces la voz oyera,
Perdida allá en la distancia,
Del _montero_ enamorado
Cantando dulce trovada;
* * * * *
"Si ver pudiera las flores
Que bordan nuestras montañas,
Los lirios en el arroyo,
El bambú junto á la playa,
Los plátanos en el valle,
El ganado en la sabána,
Los cafetos en la loma
Y en la llanura las cañas,
* * * * *
"¡Oh cómo de gozo lleno
El corazon palpitara,
Y cuán alegre las cuerdas
Pulsara entónces del arpa;
Pero léjos de mi Cuba,
Proscripto y en tierra extraña,
Tan solo llanto en los ojos
Tengo y dolor en el alma...."
* * * * *
Así, mirando una tarde
Del Hudson las claras aguas,
Un desterrado cubano
Se acordaba de su patria,
Y era su trovada triste
Y cantándola lloraba.
_Tan léjos ¡ay! de su tierra
Como él ¡quién no llorara!_