"El arte dramático está bastante adelantado; y en las grandes
ciudades de los Estados-Unidos se suelen representar piezas tomadas
del frances, con una propiedad y lujo escénico comparables á los
que se observan en Paris. Los dramas de Shakespeare se representan
á veces con mucho esmero y magnificencia. Ha habido y hay actores
de mérito, reconocidos tanto allí como en Inglaterra, por
ejemplo Torrest, los dos Booth, Jefferson, Miss Cuthman, Wallark,
Maggie Mitchel y otros varios, la mayoría de los cuales se ha
enriquecido en el ejercicio de su profesion. Nunca faltan público,
aplausos y oro para los buenos actores nacionales ó extranjeros.
Entre estos últimos, la Rachel, la Ristori, Salvini y aun la Aimée,
han hecho bastante dinero en aquel país.
"No hay, segun he dicho, grandes conservatorios ni galerías como
los de Europa, que se sostienen con fondos del Estado; pero en
ninguna de las principales ciudades deja de haber una escuela
de dibujo, y en Nueva-York, por ejemplo, á más del Instituto
de Cooper, donde se enseña ese arte á los pobres, se conoce la
Academia de dibujo en la Cuarta Avenida y calle 23, conteniendo una
coleccion, que diariamente se enriquece, de cuadros, mármoles y
yesos. Tambien el Museo Metropolitano de Arte ocupa un edificio en
la calle 14, con pinturas antiguas, estatuaria, porcelana, armas,
medallas, etc. Se acaba de abrir en la Quinta Avenida, más allá
de la calle 59, una institucion más avanzada para la pintura, con
una escogida galería, siendo todo, incluso el edificio, obra de
la munificencia de un particular, Mr. Lenox, que en esa forma ha
regalado al público varios cientos de miles de pesos. Lo mismo ha
hecho en Washington el banquero Corcoran, que ha establecido en la
capital una galería de algun mérito, dotándola para que pueda ir
en aumento. Allí está uno de los originales de la Esclava Griega
de Powers. Son, sin embargo, todavía superiores las colecciones
privadas, entre las que sobresalen en Nueva-York la de Stewart,
que contiene buenos cuadros de Messonier y otros de la escuela
francesa, habiendo costado uno solo de ellos hasta sesenta mil
pesos; la de Marshall O. Roberts con magníficos paisajes; y la
de Jerome con producciones de los mejores artistas que hoy tiene
Europa.
"Suelen hacerse remates de cuadros de algunos ricos, vendiéndose á
precios muy elevados; y hubo recientemente uno en que se remataron
cincuenta cuadros pequeños, por más de doscientos mil pesos. Esto
dará una idea del gusto desarrollado entre aquella gente por
todo lo que pertenece al arte, gusto que existe ya aun con las
extravagancias que caracterizan al _virtuoso_ del antiguo mundo."
En cuanto á literatura y ciencias, tuve un procedimiento semejante con
Néstor Ponce de Leon, mi amigo finísimo, cumplido caballero y hombre
cuyos claros talentos é instruccion, solo pueden ser comparables á su
modestia y bondad.
Franco, listo, abierto, parlanchin y sincero en el trato familiar;
sesudo, escrupuloso é integérrimo en los negocios.
En su despacho, es el hombre del negocio; en su casa, el tiernísimo
padre de familia á nuestra usanza.
Ponce de Leon, originario de Cuba, es eminente abogado; pero no
pudiendo ó no queriendo estar en el extranjero mano sobre mano, botó en
un abrir y cerrar de ojos el casacon del lejista, se remangó las mangas
de la camisa y se hizo impresor, despues fué librero. Relacionóse con
literatos eminentes, estudió con asiduidad, escribió libros preciosos
sobre educacion, creó _El Educador Popular_, periódico que por sí
solo es un título de gloria para sus autores, y á fuerza de trabajo,
de constancia y de honradez, conquistó un lugar distinguido entre la
gente de ciencia y valer de los Estados-Unidos.
Su despacho y librería, situados en Broadway, números 30 y 32, es el
cuartel general de todo bicho que habla el idioma de Cervantes.
Allí hay una especie de servicio grátis de noticias, encargos,
depósitos é impertinencias: allí está sobre el tapete la cuestion de
Cuba y las embestidas á México; allí la América del Centro improvisa
arengas que arden en un candil; allí la madre España se acuerda de
sus dorados tiempos, y el yankee se humaniza al punto de soltar una
que otra interjeccion muy española, á la vez que alguna anciana de
Sonora ó Sinaloa, penetra al despacho en busca de un "Padre Jaen" ó
un "Ramillete de Divinas Flores," como pudiera hacerlo en la casa de
Aguilar y Ortiz ó de Abadiano.
Abordé á Néstor pidiéndole apuntaciones sobre literatura; y al
siguiente dia me presentó un haz de papeles amarillos, que coordiné con
mil trabajos, y contiene lo que van á leer mis favorecedores.
Es de advertir que el trabajo de mi amigo, tal como se percibe al
correr de la pluma y bajo cierta capa de frivolidad, ha merecido
ventajosas calificaciones de literatos muy versados en las letras
norte-americanas, y que aunque dice Ponce de Leon que lo más importante
de sus apuntaciones lo ha tomado de una publicacion americana, ha
expendido mucho de su propia cosecha, que revela el alto mérito de mi
amigo.
¿Ya ven vdes. todo esto? Pues para probar que nada hay más atrevido que
la ignorancia, con el mayor desembarazo del mundo, he hecho algunas
ampliaciones á las observaciones de mi amigo, agregando referencias
que pudieran interesar á México. Basta de exordio: hable vd. al fin,
querido Néstor, que ya le sabrá la boca á medalla.
El interesado, despues de dar como diez fumadas seguidas á su puro,
hasta envolverse en una espesa nube, leyó:
"La literatura americana puede considerarse dividida en tres
períodos:
"1. Período colonial.
"2. Primer período americano.
"3. Período de desarrollo.