ROMANCE.

Están en el ancho espacio

Tan apiñadas las sombras,

Que en vez de cielo se mira

La ciudad bajo una losa,

Y sus gigantes palacios

Calles en la altura forman,

Que detienen las miradas

Y que el horizonte angostan,

Como se ve desde el fondo

De barranca pavorosa,

Las quiebras y los senderos

Que en la cima hacen las rocas.

Sartas de luz los faroles

Forman de una acera y otra,

Y en el centro las tinieblas

Van corriendo silenciosas;

Pero la luz es tan viva

Y á trechos tal se amontona

En capelos de cristales,

En urnas tan primorosas,

Y en mil globos luminosos

De llamas verdes y rojas

Y de intenso azul de cielo,

Que vaga la vista absorta

Entre ese hervor de colores

Que saltan entre las sombras,

Y que como en festin de hadas

La negra tiniebla tornan.

Al descender los declives

De las calles espaciosas,

Se va entre dos firmamentos

De llamas deslumbradoras;

El uno de dosel funge,

Y el otro sirve de alfombra.

En relieve se sospecha

Con alguna luz traidora

Que dejó como perdidas

Sus claridades dudosas,

Ya la mezquita del moro,

Ya la gentil sinagoga,

Ya la catedral romana

Ostentando pompas góticas.

En medio de esos conjuntos

De masas que se amontonan,

Abren sus brazos las plazas

En anchuras espaciosas,

Y los árboles se miran

De pié, sin verse sus hojas,

Murmurando sus acentos

En acompasadas notas.

Entre los arbustos lucen

Y bajo las ramas brotan

Centellas que se derraman

Y que tiemblan silenciosas,

Dejando rastros de fuego

En las fuentes bullidoras,

Que polvareda de plata

Vuelven las aguas que arrojan.

* * * * *

Iba solitario al Parque

A esconder mis amarguras,

Que cuando el alma padece

En la sombra se refugia.

Esa mansion de placeres

Con sus fuentes de aguas puras,

Sus salones voluptuosos

Y sus enramadas rústicas;

Esa estancia de delicias,

Con sus lagos que deslumbran,

Sus glorietas, sus estatuas,

Sus calzadas y sus grutas;

Donde la beldad ostenta,

Sedas, encajes y plumas,

Donde la infancia dichosa

Trisca con alegre bulla...

La contemplé desde fuera

Triste como negra tumba

Circundada de fantasmas,

Que así en su torno se agrupan

De los chopos, los ramajes

Que en lo oscuro se dibujan.

Al interior penetrando,

Con la claridad confusa

De insuficientes faroles

Que entre las ramas se ocultan,

Produciendo sus reflejos

La indecision y la duda,

Observé como corriente

De gentío que iba en busca

De la sombra del misterio

Que se escurre, que se ofusca,

Bien al borde de los lagos,

Ya entre las ramas profusas

De los sauces, ya en las rocas

Que parece se derrumban

En los extendidos prados

Y al borde de las lagunas.

¡Cómo el murmullo del habla

Con el susurrar se aduna!

¡Cómo las fuentes perdidas

En las tinieblas oscuras,

Miman con sus blandos cantos

A las parejas que cruzan!....

Como sintiendo sin vista

Del Parque la galanura,

¡Qué suspiros encendidos!

¡Cuántas risas de ventura

De mil parejas que aisladas

Están en medio á la turba,

Como cruzando invisibles

Celebrando su fortuna,

Triunfantes de las pesquisas

Y de la luz importuna!

Era el Parque una belleza

A quien negro velo anubla,

Y al que ha visto sus encantos

Con sospecharlos se abruma.

Entre esas hondas tinieblas

Que á la pasion no perturban,

Que las risas estremecen

Y que las flores perfuman,

Aislado junto de un lago

Que indeciso se columbra

Entre macizos de ramas,

La alma triste, la voz muda,

Sin un eco que sonase

Para mí como en la tumba,

Dí rienda suelta á mis ansias,

Dije: ¡"oh patria!" con angustia,

Las manos llevé á mis ojos

Con mis tormentos convulsas,

Y sentí que al retirarlas

Con mi llanto estaban húmedas.

Viaje a los Estados Unidos, Tomo III · 第 8 / 153 题