6 de Diciembre.

Nota 168:

El 7 de Diciembre.

Nota 169:

El 8 de Diciembre.

Nota 170:

Puerto _Delfin_ ó _Bahiajá_. (Nav). El Almirante mandó á Melchor

Maldonado con 300 soldados á recorrer la costa. Exploró este capitán

la tierra hasta la boca del _Yaque_ sin encontrar paraje á propósito

para fundar la nueva ciudad. Reconoció á _Bayajá_, que llamó _Puerto

Real_, y visitó allí un cacique dependiente de Guacanagarí. Regresó

Maldonado con estas noticias y Colón ordenó levar anclas.

Nota 171:

De esta frase de Chanca se desprende claramente que llegaron al fuerte

de Navidad por la costa norte, y no por el sur, como pretende el padre

Nazario; pues de tener que desandar lo andado, con arreglo al

derrotero del presbítero de Guayanilla, hubieran fijado el rumbo al

oeste, y vemos, por el contrario, fijar la ruta al este.

Nota 172:

Con el derrotero al este, que la armada emprendió, tenía en contra los

vientos alisios: lo que justifica la pesadumbre de Chanca en ir de

Navidad al puerto de la Isabela; concordando perfectamente las 30

leguas, que anota el médico sevillano, con la distancia que hay de un

punto á otro de los signados por nosotros, si se tiene en cuenta las

cortaduras de la costa. Exactitud que no se obtendría, metiendo la

armada en bahía de _Caracol_ como pretende Navarrete.

Nota 173:

El día 9 de Diciembre abandonaron el puerto de Navidad—Guarico—y ya el

mismo físico de la armada manifiesta haber sido penosa la navegación.

La primera vez que dieron anclaje al crucero, en la bahía de _Monte

Christi_, fué el 25 de Noviembre; el 27 siguieron viaje, pernoctando á

la entrada del puerto de _Navidad_, y emplearon el 28 en tomar

surgidero—Ahora bien, al abandonar _Navidad_ y recorrer 30 leguas, con

vientos contrarios, emplearían cuatro ó cinco días hasta fondear en el

puerto de Isabela. Habiendo salido el 9 de Diciembre llegarían el 14.

Desde este día hasta el 25 que desembarcaron, ó 1.º de Enero que

durmió en tierra Chanca, pregunta el padre Nazario: ¿Qué hizo la

armada? Pues, nada, estarse en el puerto de la Isabela esas dos ó tres

semanas necesarias mientras se levantaban las rancherías, que

constituyeron la incipiente ciudad de Isabela, antes de ordenarse el

desembarco de los colonizadores, viniéndose á celebrar misa en la

nueva capilla el día 6 de Enero de 1493.

Nota 174:

La _Isabela_, distante 10 leguas al Este de _Monte Christi_. (Nav).

Nota 175:

Los documentos oficiales, referentes á esa primera ciudad, dicen

siempre _Isabela_ y no _Marta_.

Nota 176:

Colón los llamó _ñame_, _niame_ ó _iñame_, porque así los oyó nombrar

en Guinea; pero el vocablo indio es _aje_. En el Diario del primer

viaje, 4 de Noviembre, se lee también _mames_. Las Casas confunde los

_ajes_ y las _batatas_. Oviedo sabe distinguirlos. En el Diario de

Colón, 16 de Diciembre, se les llama _ajes_, y se hace una descripción

de ellos. Pedro Mártir de Anglería—Década tercera, libro V. cap

III—dice: “También dicen que hay varias especies de _ages_ y

_batatas_; pero los ages y las batatas las usan más como viandas ó

frutas que para hacer pan, y como nuestra gente los rapos, rábanos,

criadillas, nabos zanahorias y cosas semejantes; pero principalmente

las batatas, que aventajan á las mejores criadillas de tierra, con

cierta dulzura y suavidad maravillosa, principalmente si se dan con

las mejores.”

Nota 177:

_Niti_ era una población indígena, que correspondía al cacicazgo de

_Maguana_.

Nota 178:

Población, como _Niti_, perteneciente al cacicazgo de _Maguana_,

además de _Corohai_, _Guaraguano_ y _Guaba_. Según Guridi, el _Cibao_

contiene minas abundantísimas de oro, sobre todo á la parte de Janico,

en San José de las Matas.

Nota 179:

El ilustrado doctor don Agustín Stahl, en su interesante obra _Los

indios borinqueños_, sintetiza su artículo _Religión_ con las

siguientes conclusiones: “1ª Las narraciones de Oviedo y algunos otros

cronistas no son el resultado de observaciones auténticas y bien

comprobadas.—2ª Sus afirmaciones carecen de crédito, porque no podría

existir inteligencia cabal entre dos pueblos incapaces de entenderse

por medio del lenguaje.—3ª Las apreciaciones de estos cronistas son

meras conjeturas, deducidas del conocimiento que pretendían poseer de

los pueblos del Asia, poco conocidos aún en aquella época.—4ª No hay

pruebas evidentes en los monumentos arqueológicos, ni de otra clase,

que justifiquen la existencia de culto alguno religioso entre nuestros

indios.—5ª Todo inclina á creer que los indios borinqueños carecían en

absoluto de ideas religiosas.”—Estas conclusiones fueron combatidas en

la _Revista puertorriqueña_, por el erudito doctor don Calixto Romero,

en una serie de artículos.—Ninguno de los contendientes ha hecho

referencia á esta frase interesantísima de Chanca, que revela que los

indígenas antillanos tenían su religión. Existe además un documento

histórico irrefutable en este sentido, y es la _Escritura de Fray

Román Pane_, heremita de la orden de San Gerónimo; el primer misionero

que aprendió la lengua de los indios y cuyos conocimientos

lingüísticos le valieron para convertir á la religión cristiana varios

caciques. Su escritura es hecha de orden del Almirante y versa sobre

_la creencia é idolatría de los indios, y cómo observaban sus dioses_.

Nota 180:

El _Bombax pyramidale_, vulgarmente _guano_, es el único cuyos frutos

maduros contienen una especie de lanilla color casi castaño, que se

aprovecha, en Inglaterra, en la fabricación de sombreros llamados de

castor, y en Puerto-Rico sirve para hacer almohadas; pero la

descripción que dá Chanca no se refiere á este árbol.

Nota 181:

_Ceroxilon andicola._ Cera de palma. Esta primorosa palmera suministra

una especie de cera, que puede reemplazar á la de abejas: brota de las

hojas y especialmente de la base de su peciolo.

Nota 182:

Habiéndose fundado _La Isabela_ en la costa norte dominicana, esta

abundante _terebintácea_, á que se refiere Chanca, es indudablemente

el _anarcadium occidentale_, ó vulgarmente _pajuil_; árbol común de

los terrenos arenosos costeros de las Antillas. La corteza de este

árbol deja exhalar una goma particular, llamada por los franceses,

_gomme d’ acajou_; por los ingleses, _cashew-gum_; y en el país _goma

del pajuil_. Es una materia dura, amarillenta, transparente, análoga

por su aspecto al sucino y á ciertas gomas arábigas. Según Pereira,

tiene todas las propiedades de la goma arábiga; pero es menos

astringente. La hemos usado con ventajosa utilidad para pegar objetos

de cristal y porcelana rotos.

Nota 183:

Género de plantas de la familia de las _leguminosas_, entre ellas la

_dolichos unguiculutus_.

Nota 184:

La nuez moscada legítima (_Myristica aromatica_) procede de las Indias

Orientales y se ha aclimatado en las Antillas, especialmente en

Trinidad. Chanca se refiere á la _myristica otobea_ que tiene sabor y

olor análogos á la legítima nuez moscada.

Nota 185:

La zábila—_Aloe spicata_.

Nota 186:

Este es el _Laurus montana_ ó canelero salvaje de las Antillas. La

verdadera canela procede del _Laurus cinnamomum_, natural de las

Indias Orientales, siendo preferido el de Ceilán.

Nota 187:

Hay unas cincuenta especies de mirobalanos, originarias todas de

países intertropicales. La que puede servir de tipo crece en las

Indias Orientales. El heremita Fray Román Pane dice, que los indios

llamaban _jobos_ (_spondias lutea_) á los que ellos denominaban,

mirabolanos.

Nota 188:

Almácigo.—_Bursera gummifera_.

Nota 189:

Basta esta frase de Chanca para echar por tierra la aseveración de

Armas, que en _Orígenes del lenguaje criollo_, pag. 36, dice: “dieron

(los conquistadores) el nombre de _pan_, al que á imitación del de

Europa, enseñaron á hacer á los indios con yuca rallada.” Y como don

Juan Ignacio de Armas tiene sus prosélitos, en esta escuela de negarlo

todo, _porque sí_, vamos á presentar otra prueba que está de acuerdo

con la de Chanca, de que los indios hacían _su pan_. En el Diario de

la primera navegación de Colón se lee: “_Miércoles 26 de Diciembre._

El Rey (Guacanagarí), comió en la carabela con el Almirante, y después

salió con él en tierra, donde hizo al Almirante mucha honra y les dió

colación de dos ó tres maneras de _ajes_, y con camarones, y caza, y

otras viandas quellos tenían, y de su pan que llamaban _casabí_.” Los

mexicanos eran los que no hacían casabe. Dice Hernán Cortés en su 1ª

Carta al Emperador Carlos V. (10 de Julio de 1579:) “los

mantenimientos que tienen es maiz... y yuca, así como la que comen en

la isla de Cuba, y cómenla asada, porque no hacen pan della.” Esta

anotación de Cortés prueba además, que los indios antillanos,

comedores principalmente de casabe, no procedían de los mexicanos,

como algunos han pretendido; pues ignoraban los hijos del Anahuac la

industria de la confección del pan de casabe.

Nota 190:

La yuca.—_Jatropha manihot._ Su talle puede elevarse á la altura de un

hombre y de ahí la manera de describirla Chanca entre árbol ó yerba. A

la tabla cuadrilonga sembrada de piedrecitas silíceas donde se rallaba

la yuca, la llamaban los indios, _guayo_; al jugo resultante de la

yuca rallada y esprimida, _naiboa_; al residuo ó bagazo, _catibía_; á

la especie de hornillo donde ponían la lozeta de barro cocido para

hacer las tortas de casabe, _burén_; á la paleta ó tablilla para

volverlas, mientras se estaba haciendo al fuego, _cüisa_.

Nota 191:

Según Armas, Ob. cit, esta voz es de procedencia _arábiga_. Don José

María Doce en su _Diccionario ortográfico etimológico español_ (1881)

le concede procedencia americana. El heremita Fray Román Pane, dice:

“Pasados algunos días, mandó el señor de aquel campo sacar el _agí_”.

Pedro Mártir de Anglería—Década quinta, libro IX, cap. III—dice:

“Digamos ahora un poco acerca de la pimienta de las islas y del

continente. Tienen selvas llenas de frutales que crían pimienta:

pimienta digo, aunque no lo es, porque tiene la fortaleza y el aroma

de la pimienta, ni vale menos que la pimienta aquel grano; ellos le

llaman _haxí_, con acento en la final: es más alta que la adormidera.

Se cojen sus granos como los del enebro ó el abeto, aunque no llegan á

ser tan grandes. Hay dos especies de aquel grano, cinco dicen otros;

la una es de larga como dedo y medio de nombre, más picante y aguda

que la pimienta y la otra es redonda y no menor que la pimienra; pero

ésta tiene la película, la pulpa y las pepitas, todas tres cosas con

su cálida fortaleza. Otra tercera hay que no es acre, sino solamente

aromática, que si la usáramos no necesitaríamos de la pimienta del

Cáucaso.”

Nota 192:

_Omphalea nucifera._—Avellano de América.

Nota 193:

Envió en efecto 12 navíos al mando de Antonio de Torres, que se hizo á

la vela del puerto de la Navidad el día 2 de Febrero de 1494, trayendo

relación de lo que había ocurrido. (Nav.) Se hizo á la vela del puerto

de la Isabela. El de Navidad lo habían abandonado desde el día 9 de

Diciembre.

Nota 194:

Este fué Alonso de Ojeda, que con 15 hombres salió por el mes de Enero

de 1494 á buscar las minas de Cibao, y volvió pocos días después con

buenas noticias, habiendo sido en todas partes muy bien recibido de

los naturales (Nav.). Don Antonio del Monte y Tejada en su _Historia

de Santo Domingo_ (1890) considera que este viaje de Ojeda debió ser

desde la _Isabela_ hacia el llano de _Esperanza_, y que atravesado el

río _Yaque_ más abajo de _Santiago de los Caballeros_, cruzaría Ojeda

los otros ríos y subiría por la parte de _Dicayagua_ á las sierras y

partido de las _Matas_.

Nota 195:

Juan López Luján, caballero natural de Madrid.

Nota 196:

Diminutivo de _hontana_, fuente.

Nota 197:

Los indios usaban para cavar la tierra un palo tostado al fuego, que

llamaban _coa_, y que les servía como de azada para labrar los campos.

Nota 198:

Enrique de Leguina.—Hijos ilustres de Santander.—1877.

Nota 199:

Cesáreo Fernández Duro.—Disquisiciones náuticas.—1877.

Nota 200:

Felipe Picatoste y Rodríguez.—Apuntes para una Biblioteca Científica

Española del siglo XVI.—1866.

Nota 201:

En la Relación de los individuos que acompañaron á Colón en el primer

viaje, hecha por el docto marino don Cesáreo Fernández Duro para el

_Congreso de americanistas_, de 1881, figura Juan de la Cosa en la nao

capitana, inmediatamente después del Almirante.

Nota 202:

Don Fernando y Doña Isabel, etc.—Por faser bien y merced á vos Juan de

la Cosa, _vesino de Santa María del Puerto_, acatando algunos buenos

servicios que nos habedes fecho, é esperamos que nos fasedes de aquí

adelante, especialmente porque en nuestro servicio é nuestro mandado

_fuistes por maestre de una nao vuestra á las mares del océano, donde

en aquel viaje fueron descubiertas las tierras é islas de la parte de

las Indias, é vos perdistes la dicha nao_; é por vos lo remunerer é

satisfacer, por la presente vos damos licencia é facultad para que vos

ó quien vuestro poder hobiere, podades sacar de la cibdad de Jerez de

la Frontera, ó de otra cualquier cibdad ó villa ó logar de Andalusía,

dosientos cahises de trigo, con tanto que no sea de la cibdad de

Sevilla é su tierra, é lo podades cargar é levar é levades por las

nuestras mares é puertos é abras de la Andalusía á la nuestra

provincia de Guipúzcua, é al nuestro condado é señorío de Vizcaya, é

no á otra parte alguna, lo cual podades sacar ó cargar desde el día de

la data desta nuestra carta fasta nueve meses primeros siguientes, é

cuando sacáredes el dicho pan lo registrades ante el dicho nuestro

alcalde mayor de las sacas de la cibdad, villa ó logar donda lo

sacáredes, ó por ante su lugar-teniente, ó la parte que dellos

saquedes porque se sepa lo que sacades fasta el número de los dichos

dosientos cahises.—E ningund consejo, nin otra persona alguna de

ninguna cibdad, ni villa, ni lugar de la costa de los nuestros regnos

é señoríos non vos lo puedan tomar ni descargar todo ni parte dello,

como quier que para ello tengan nuestra carta ó privilegio. E queremos

é mandamos que de los dichos dosientos cahises de trigo que así

sacáredes é cargáredes vos ó el que el dicho vuestro poder hobiere non

paguedes derecho de saca, por cuanto dello vos facemos merced ecebto

los derechos que dello ha de haber el nuestro almirante mayor de la

mar. E por esta nuestra carta, ó su treslado signado de escribano

público, mandamos á todos los concejos, corregidores, asistentes, etc.

(siguen las fórmulas). Dada en la villa de Medina del Campo á 28 días

del mes de Febrero, año del nascimiento de N. S. Jesucristo de mil

cuatrocientos é noventa y cuatro años.—Yo el Rey.—Yo la

Reina.—Yo Fernando Alvarez, Secretario, etc.—Acordada: Andreas

Doctor.—_Concuerda literalmente con el registro original que obra en

este Real archivo de Simancas en el legajo del año y mes de su

expedición, y lo firmo en él á 29 de Agosto de 1828._—Tomás González.

Nota 203:

Vivien de Saint-Martín.—Historia de la geografía y de los

descubrimientos.

Nota 204:

Nazario y Causel.—Revista de Puerto-Rico: 19 de Diciembre de 1893.

Nota 205:

Antonio del Monte y Tejada.—Historia de Santo Domingo, 1890.

Nota 206:

Dice Navarrete: “De los descubrimientos que acababa de hacer, formó

Colón una carta, que más tarde remitió á los Reyes... Los primeros

descubrimientos de Colón habían reanimado el gusto por las

expediciones de mar á que los peninsulares se habían manifestado en

todos tiempos inclinados... Protegió con todo su poder el gobierno

este noble espíritu de empresas... El primero que al intento se

aprestó fué Alonso de Ojeda... Hallábase en Castilla cuando llegaron

las primeras noticias del descubrimiento de Paria, y favorecido del

obispo de Burgos, no solo obtuvo permiso para navegar á los nuevos

países, _sino una copia de la carta geográfica que el descubridor

había formado y remitido á los Reyes_.”

Nota 207:

Américo Vespucci ó Vespucio, al regresar á Europa, escribió á petición

de uno de los príncipes de la familia de los Médicis, la relación de

sus aventuras en la expedición de Ojeda. El relato, en estilo pomposo

corrió por Italia, Francia y Alemania. En 1507 el alemán Martín

Weltzemüller publicó un libro sobre las navegaciones de Américo

Vespucio, intitulado: _Cosmographiæ introductio insuper quatuor

Americi navigationes_, en el cual por primera vez se proponía dar á

_Orbis Novus_ el nombre de _América_. La proposición hizo fortuna, la

moda la adoptó y el tiempo la fué sancionando. Contribuyó mucho á este

fin el mapa mundi dibujado en 1520 por el célebre cosmógrafo Petrus

Appianus y el de Gemma Frisius para el _Ptolomeo_ publicado en

Strasburgo, en 1552, que inscribieron el nombre _América_ en las

nuevas tierras al sur del mar Caribe, conservando, sin embargo, esta

anotación contradictoria: _Hæc terra, cum adjacentibus insulis,

inventa est per Columbum Januensem, ex mandato regis Castellæ_ (Esta

tierra, con las islas adyacentes, fué descubierta por Colón de Génova,

bajo los auspicios del rey de Castilla.)

Nota 208:

Fray Pedro Simón.—Primera noticia histórica de las conquistas de

Tierra-firme.

Nota 209:

P. Mártir de Anglería.—Ob. cit. Década segunda, libro I cap. II.

Nota 210:

Leguina.—Ob. cit.

Nota 211:

Picatoste.—Ob. cit.

Nota 212:

Periódico: Unión ibero-americana. Número 82.

Nota 213:

Nazario y Cansel.—Ob. cit.

Nota 214:

Pedro Mártir de Anglería.—Ob. cit.

Nota 215:

Nazario y Cansel.—Ob. cit.—Dice el cronista Oviedo:

“Tornando á nuestro propósito é camino, digo que después que passó

esta armada á la isla de Boriquén ó Sanct Joan, vino á esta de Haytí,

que llamamos Española, é tomó puerto en ella el mes de deçiembre del

mesmo año de mill é quatroçientos é noventa é tres años, en Puerto de

Plata, que es de la banda del Norte. E desde allí fué por la costa

abajo al Occidente á la Isabela, é de allí pasó á Monte Crispto, donde

señoreaba el rey Guacanagarí, que es á donde agora se llama Puerto

Real.”

Nota 216:

Colon en Puerto-Rico · 第 27 / 42 题