Pimienta malagueta.—_Caryophyllus pimienta._

Nota 96:

De esto se infiere que sería la fruta del _Manzanillo_ que produce

efectos semejantes. (Nav.)—El fruto del _Manzanillo_ (_Hippomane

mancenilla_) contiene una pulpa blanda esponjosa, que puede muy bien

causar la muerte del imprudente que se deje seducir por sus pérfidas

apariencias y agradable perfume; al principio cuando se prueba, apenas

tiene gusto alguno; luego se va percibiendo un sabor dulzaino muy

cáustico, manifestándose pronto una irritación violenta en los labios,

lengua y paladar.—_Codina Langlin._

Nota 97:

El 4 de noviembre.

Nota 98:

_La Guadalupe._—(Nav.)

Nota 99:

Arribaron á la parte de Guadalupe títulada, _Baja tierra_, sobre cuya

cordillera central se destaca el volcán llamado del _Azufre_; cuyo

cráter despide contínuamente humo y á veces materias inflamadas.

Nota 100:

Juan Ignacío de Armas.—Ob. cit.—niega esta antropofagía: lo cual es ir

contra la narración de todos los cronistas de los primeros tiempos de

la conquista y colonización de América.

Nota 101:

En el primer viaje del Almirante, los indios de _Guanahaní_, le

indicaron hacia donde quedaban las islas de los _Caribes_. Colón

indudablemente las trazaría en su carta, que venía formando, y por eso

en su segunda empresa modificó el derrotero en busca de ellas. Con tal

motivo dice el padre Nazario (ob. cit.) “¿Conocía Colón las corrientes

que le llevarían al mar Caribe en el segundo viaje y las que le

alejaban de él en el primero?”—Pues no las conocía, y no hay derecho á

exigirle al gran Navegante tales conocimientos, ni interpolar _una

revelación_. Y prueba de ello, que cuando marchó á España, en 1496,

con las carabelas _Niña_ y _Santa Cruz_, las corrientes y los vientos

le retuvieron en las islas de Barlovento, llegando á escasear las

provisiones de boca y teniendo que arribar á Guadalupe para adquirir

_casabe_ y otros frutos con resistencia de los indios. El ilustre

cosmógrafo conocía _las mareas_; y este fenómeno del flujo y reflujo

reveló á los pensadores de la antigüedad la atracción universal,

muchos siglos antes que Newton descubriese las leyes de la

gravitación. Aristóteles dijo en su libro _del Mundo_, que las mareas

siguen el movimiento de la luna; y en 1687 echó Newton las bases de la

teoría científica de las mareas en su obra: _De los principios_. La

Academia de Ciencias de París abrió un concurso en 1738. Y por fin,

Laplace dió una teoría completa de las mareas.—Pero las corrientes del

Océano, que supone el presbítero Nazario conociese Colón “por

conocimientos profundísimos ó una revelación luminosa” es casi estudio

de nuestros días. Franklin indicó la conveniencia de utilizar el

termómetro para reconocer las corrientes y su origen. Humphry Davy y

Alejandro de Humboldt utilizaron el termómetro en este sentido con

brillantes resultados, y por fin, el ilustre comandante Maury, de la

marina norte-americana, ha penetrado con una admirable sagacidad en

los misterios del _Gulf-stream_. Colón, aunque era un gran marino, no

podía conocer, en su 1º y 2º viaje, la circulación de estas arterias,

cuyo corazón estaba en el golfo mexicano, para esa época inexplorado.

Nota 102:

Fué Diego Márquez, el veedor, que iba por Capitán de un navío, quien

con ocho hombres más desembarcó y se internó en la isla, sin licencia

del Almirante, el cual con cuadrillas de gente y trompetas los hizo

buscar en vano. Uno de los que se comisionaron con este objeto fué á

Alonso de Hojeda con 40 hombres: y dijeron á la vuelta haber

encontrado muchas plantas y cosas aromáticas, variedad de aves y

caudalosos ríos. Los extraviados no pudieron regresar á sus navíos

hasta el día 8 de Noviembre.—Las Casas.—Historia general de Indias.

Nota 103:

Esta frase de Chanca no se puede tomar _ad pedem littiræ_. Habiendo

llegado á Guadalupe el día 4, bien tarde, los ocho días se cumplen el

12 también por la tarde; y á tales horas del día es inadmisible

emprendiera el previsor Almirante viaje por entre un archipiélago

desconocido. Zarpar el 13 por la mañana, es retener el crucero en

aquella isla hasta una fecha que no guarda harmonía con las demás. Lo

lógico es aceptar, que á causa del extravío de Márquez y sus

compañeros, se perdió la semana esperándolos.—Las Casas fija el

regreso de los perdidos viajeros el día 8 de noviembre, y Fernando

Colón anota que el domingo 10 levaron anclas, lo cual confirma nuestro

aserto de que se perdió la semana en Guadalupe.—El día 11 de

noviembre, día de S. Martín, estaba la armada frente á la isla que

lleva el nombre del santo obispo.

Nota 104:

En el Instituto Smithsonian de Washington, se conservan esculturas de

madera de las islas Caribes con las señales de estas ligaduras de

algodón en brazos y piernas.

Nota 105:

Pedro Mártir de Anglería la llama _Carucueria_; pero tanto Mártir como

Chanca en cuestión de nombres indígenas sufren sensibles

equivocaciones. Los autores extranjeros escriben _Karukera_. Oviedo,

que tuvo oportunidad en La Española, donde escribió su _Historia de

las Indias_, de tratar á la mayor parte de los compañeros de Colón del

segundo viaje, anota _Cibuqueyra_. No existe la radical _turu_ en

ninguna de las palabras que se conservan del lenguaje indo-antillano;

y por el contrario, hay muchas que proceden de la raíz _ciba_ ó

_siba_, piedra. Los cronistas al recibir las nuevas voces de los

indígenas las escribían poco más ó menos como les sonaban al oido y

adaptándolas al alfabeto romano. _Sibuqueyra_, es el vocablo más afine

con las etimologías: _siba_, piedra; _que_, tierra; _i_, agua; _ra_,

corrupción de _ri_, valiente, es decir: _piedra, tierra y agua del

valiente_.

Nota 106:

Esta es Santa Cruz.—Chanca la llama la tercera, refiriéndose á la

tercera en que desembarcaron.

Nota 107:

Todos los indios de las islas de Barlovento pertenecían á la raza

_caribe_, procedentes de Costa-firme; los de las grandes Antillas á la

rama _guaycure_, procedentes de la Florida.

Nota 108:

La Casas fija la vuelta de Márquez el 8.—El padre Nazario supone que

el obispo de Chiapa no pudo estar asesorado por su padre Francisco de

Casaus ó de las Casas, que vino en este viaje.—No necesitó el

ilustrado Fray Bartolomé, que su padre le refiriera esta empresa del

Almirante. Las Casas vino á América con el comendador Ovando y conoció

á la mayor parte de los viajeros de la segunda expedición. Además, su

cita está de acuerdo, perfectamente, con la de don Fernando Colón, que

anota, que los extraviados regresaron á las naves el viernes 8 de

Noviembre.

Nota 109:

Partieron el Domingo 10 de Noviembre (Nav.). Fernando Colón opina

también que partieron el Domingo 10.—El padre Nazario opina que el 12.

Si tomamos la frase de Chanca al pié de la letra, y le suponemos _casi

infalible_, tenemos, que habiendo llegado á Guadalupe el día 4 _bien

tarde_, el día 12 _bien tarde_ se cumplen _los ocho días_, y no es

admisible que el previsor Almirante ordenara levar anclas de noche, y

menos que lo efectuara el día 13; por lo que opinamos que el crucero

siguió el bojéo del Archipiélago, abandonando á Guadalupe, el domingo

10 por la mañana.

Nota 110:

La isla _Monserrate_. (Nav.) Juan de la Cosa la anota en su carta:

_Santa María de Monserrat_.

Nota 111:

El Almirante la nombró _Santa María la Redonda_. (Nav).

Nota 112:

El domingo 10 por la noche.

Nota 113:

_Santa María la Antigua_ (Nav.).

Nota 114:

Este párrafo de la carta de Chanca, algo obscuro, ha sido el que ha

desorientado á don Martín Fernández Navarrete y al Pbro. Nazario.—La

armada, después de costear á _Antigua_ el día 11, llegó el mismo día á

_San Martín_, y el Almirante bautizó dicha isla con el nombre del

santo obispo que se venera ese día, ordenando el anclaje del crucero.

Al otro día 12, al partir, sacaban las áncoras pedazos de coral, como

reza la obra de don Fernando, el hijo de Colón. El padre Nazario

supone el crucero frente á _San Martín_, el 15: lo cual es

inadmisible. Nace este error de retener la armada en Guadalupe hasta

el 12, ceñido á la frase de Chanca, de ocho días perdidos: frase que

no se puede tomar al pié de la letra, sino como una semana perdida, ó

error del narrante. Al padre Nazario no le falta tiempo en el

derrotero que traza, porque suprime la arribada á _Santa Cruz_,

plenamente justificada con el mapa de Juan de la Cosa. Dice el párroco

de Guayanilla, pág. 34: “Tengo delante un mapa general de los

derroteros en los cuatro viajes de Colón, y en él está descifrado el

enigma de esta intercalación. Colón estuvo en Santa Cruz en su cuarto

viaje. Para colocar su descubrimiento en el segundo, es necesario

violentar las expresiones, contexto y construcción de lo dicho por el

narrador.—Vamos á probar lo equivocado que anda el investigador

presbítero en estos conceptos. El mapa de Juan de la Cosa está trazado

en 1500 y trae á _Santa Cruz_ delineada en el 2º viaje del Almirante:

y el 4º viaje lo verificó Colón saliendo de Cádiz el 9 de Mayo de

1502; el 15 de Junio llegaron á _Matinino_ (Martinica) y el 24 á

_Santa Cruz_. La cronología echa por tierra los cómputos del señor

Nazario y Causel.

Nota 115:

La de _San Martín_. (Nav.) Error craso.—Esta es _Santa Cruz_: es

_Ay-ay_: la tercera en que desembarcaron: lo dice el mismo Chanca al

hablar de Guadalupe. Dice Fernando Colón: “por violencia del tiempo

surgió el jueves 14 de noviembre en una isla, en la cual mandó coger

algún indio para saber dónde se hallaba; y mientras el batel volvía á

la armada trayendo cuatro indias y tres niños que habían preso,

encontró una canoa, en que iban cuatro indios y una india, los cuales

viendo que no podían huir bogando, se previnieron para defenderse, é

hirieron á dos cristianos con las flechas, tirándolas con tanta fuerza

y destreza, que la india pasó de parte á parte un broquel.” Concuerdan

la relación de Fernando Colón y Chanca. El crucero al levar anclas,

frente á _San Martín_, el doce por la mañana, hizo rumbo al noroeste

en busca de la Española y vientos contrarios le obligaron á recalar el

jueves 14, á medio día, á Santa Cruz, por _abatimiento_ ó _caida de

sotavento_ como dicen los pilotos. El padre Nazario niega que la

armada tocara en _Santa Cruz_ en este viaje. En el mapa de Juan de la

Cosa, está perfectamente señalada _Santa Cruz_. Y conste que esta

carta corresponde, respecto á las Antillas, únicamente al primero y

segundo viaje del Almirante y al bojeo de Cuba cuando Juan de la Cosa

acompañó á Colón en la _Niña_.

Nota 116:

La Guadalupe.

Nota 117:

Domínica; _Cayrí_, de los indígenas.

Nota 118:

Esta aseveración es falsa. En _Domínica_ no había tal oro, como le

dijo el indio á Chanca. Lo que se comprobó, después, en esa isla fué

un buen lugar para tomar agua las naves que venían de España mientras

usaron ese derrotero. Oviedo en su _Historia general de las Indias_,

lib. VI, cap. XIII, dice: “Dicho tengo en otras partes que la isla

Domínica es una de las islas de los indios caribes, la qual dista de

la equinocial catorce grados desta parte de la línea hacia nuestro

polo ártico y en la parte del poniente della tiene una bahía buena y

un muy buen rio, que llaman el _Aguada_, donde los más navíos que á

esta Isla Española vienen de Castilla, quando allí tocan, toman agua;

más muy sobre aviso é con las armas en la mano, por los indios bravos

caribes que en aquella isla hay.”—Este párrafo de Oviedo prueba

también la costumbre de los marinos españoles de aquella época, de

poner el nombre de _aguada_, á ciertos lugares útiles para surtirse de

buena agua; justificando el calificativo que hoy lleva la villa de la

_Aguada_, en Puerto-Rico.

Nota 119:

El mismo jueves 14 de noviembre.

Nota 120:

Isla de _Santa Cruz_ donde surgieron el jueves 14 de noviembre (Nav.)

Error craso.—El crucero al zarpar de _Santa Cruz_, á quien marcó

nuestro académico Navarrete equivocadamente, con el nombre de _San

Martín_, hizo rumbo al norte para corregir _la caida de sotavento_ y

fijar después el derrotero al noroeste como venía haciéndolo el

Almirante al bojear el Archipiélago. Llegó de noche frente á _Virgen

Gorda_. El día 15, de mañana, la costeó, y dándose con el archipiélago

de islas _Las Vírgenes_ envió cuarenta y seis hombres con naves

ligeras á explorarlas y el crucero se mantuvo en alta mar por temor á

los escollos, según refiere Pedro Mártir de Anglería.

Nota 121:

El día 15 de noviembre.

Nota 122:

A la mayor de estas islas llamó el Almirante _Santa Ursula_: y á todas

las otras las _once mil Vírgenes_. (Nav.)

Nota 123:

El día 16 de noviembre.—El padre Nazario se inclina á que Colón

“pondría á buen recaudo la flota en la isla de Vieques”.—La flota se

mantuvo esa noche en alta mar _á la corda temporejando_ ó sea _al

pairo_. No perdió 12 horas en ningún sentido, como pretende el padre

Nazario; al contrario, la corriente ecuatorial le era favorable en el

derrotero que llevaba; de manera, que en la mañana del 17 en lugar de

perder tiempo, _al pairo_, lo ganó por la corriente de retorno del

_Gulf-stream_.

Nota 124:

Isla de _Puerto-Rico_, á la que llamó el Almirante _San Juan

Bautista_. (Nav.)—Aquí rompe el padre Nazario con Chanca, pues,

asevera se llamaba la isla _Carib_. El verdadero nombre indígena de la

isla era _Boriquén_.

Nota 125:

El día 17 de noviembre.—Hay que tener en cuenta que el precavido Colón

no costeó la banda meridional de nuestra Isla como acostumbran á

hacerlo hoy nuestros marinos, conocedores del derrotero que llevan. La

pérdida de la _Santa María_ en las costas de Haity, durante el primer

viaje, era una enseñanza que obligaba al ilustre marino á ser más

previsor aún en su segunda expedición, por llevar diez y siete velas,

y tres de ellas de gran trasporte, que le hacían temer las escolleras

y restingas, dirigiéndose, como dice Pedro Mártir de Anglería, _por

alta mar por temor á los escollos_. Por lo tanto, lógico es suponer

que la armada corrió el sur de _Boriquén_, lo más alejada posible de

tierra, y al notar frente á la punta _Parguera_ el oleaje más grueso,

que le acusaba la peligrosa costa de los _Morrillos de Cabo-rojo_, se

echara más fuera aún, recurvando después, y volviendo su rumbo al

norte en busca del fuerte de Navidad, en la Española, constante

aspiración del Almirante.

Nota 126:

Este es un error.—Los _boriqueños_ sabían navegar en canoas como los

_haitianos_, con quienes mantenían tráfico; especialmente con los

indios del _Higüey_. Con estas mutuas relaciones, fué que tuvo

conocimiento Juan Ponce de León, de las fértiles tierras y condiciones

auríferas de _Boriquén_. Dice Oviedo, que la madre de _Guaybaná_, el

cacique principal boriquense, “era buena mujer, é como era de edad,

tenía noticia de las cosas acaeçidas en la conquista é paçificación de

la Isla Española, é como prudente continuamente deçía é aconsejaba á

su hijo é á los indios que fuesen buenos amigos de los chripstianos,

si no querían todos morir á sus manos.”

Nota 127:

Esta nota de antropofagía en los _boriquenses_ es errónea; pues no la

confirmó después la conquista, como sucedió con los indios de las

islas de Barlovento y costas de Tierra-firme. Oviedo dice: “Estos

flecheros destas islas, que tiran con hierva, comen carne humana,

excepto los de la isla de Boriquén.”

Nota 128:

Ensenada de Mayagües. (Nav.) Esta nota la puso don Martín Fernandez de

Navarrete, el año de 1825, como opinión propia, equivocándose como lo

verificó respecto á Cuba y Santo Domingo. Don José Julián de Acosta,

al anotar, en 1866, la nueva edición de la _Historia de Puerto-Rico_

de Fray Iñigo Abbad, siguió á Navarrete, como él mismo lo confiesa,

pág. 20. Lo mismo Vizcarrondo en sus _Elementos de Historia y

Geografía de Puerto-Rico_ (1863); y Janer en sus _Elementos de

cosmografía y geografía de Puerto-Rico_.—(1890). Cabe la honra á Brau,

en su obra, _Puerto-Rico y su historia_ (1892), de haber vuelto por

los fueros de la verdad oscurecida; y á la par, sostener la tradición

oral, robustecer la opinión de Iñigo Abbad en su _Historia de

Puerto-Rico_ y de Stahl en _Los indios borinqueños_ (1889),

devolviendo á la villa de la _Aguada_ la gloria que le pertenece, de

haber sido el sitio electo por el Almirante para pisar la tierra de

_Boriquén_, y tomar agua la escuadra.

Nota 129:

Colon en Puerto-Rico · 第 21 / 42 题