CESÁREO. Le sentaremos la mano.
DON RAFAEL. Yo siento el pie sobre la cabeza del
feudalismo... Cierto que no podré aplastarla; pero, por
de pronto, hago rabiar al poderoso y le trastorno sus
planes inicuos. 410
ALCALDE. Se incoará el expediente.
DON RAFAEL. Ello será inútil... y tonto, porque yo
caso a estos jóvenes, y a ver, caballeros, quién es el guapo
que los descasa.
MARÍA. Hermano mío, si la crueldad y el odio prevalecen 415
en ti, aquí nos tienes: somos dos almas para el
sufrimiento.
CESÁREO. El odio no existe. Otro sentimiento me
mueve ya. (_Volviéndose hacia el Alcalde._) Mi hermana
ha muerto... Muerta la lloraremos... Vámonos. 420
DON RAFAEL. En nombre de Cristo, yo le incito a
usted a la concordia, a la mansedumbre, al amor.
(_Pausa._)
CESÁREO. (_Vacilando, se pasa la mano por los ojos._)
Quisiera... (_Después de breve lucha interior._) No... 425
imposible... imposible. (_Para sí, consternado._) ¡Muerta
Mariucha!... No puedo... no quiero verla... (_Sale
precipitadamente; tras él el Alcalde._)