LEÓN. Y se hace. Puedes creerlo, puedes dudarlo.
No tengo interés en convencerte.
CESÁREO. Si, en efecto, lavaste tu afrenta, ¿por qué
no procuraste que así lo comprendiese tu tío el Marqués
de Tarfe, el noble anciano que...? 175
LEÓN. Por escrito le dije lo mismo que de palabra
te he dicho a ti. Pero no me creyó. Como tú, me dijo:
«Retóricas.»
CESÁREO. ¿Sabes que murió tu tío?