FILOMENA. Hija, no me hagas olvidar el inmenso
cariño que pusimos en ti...
MARÍA. Ese cariño siempre lo merezco. El amor que
os tengo, ahora también se duplica.
FILOMENA. (_Con maternal cariño._) ¡Oh, qué dolor!... 420
¡Tú, María, separar tu existencia de la nuestra...!
MARÍA. Yo sacrificaría mis afectos, mi juventud, mi
existencia, cuanto soy y lo poco que valgo, si viera que
con ese sacrificio lograba vuestro bien; pero no es así.
DON RAFAEL. María vivirá siempre para sus padres. 425
Únanse a ella y serán felices.
DON PEDRO. Ella es la que tiene que unirse a nosotros...
Hemos determinado partir hoy mismo...