Las mismas, VICENTA.
VICENTA. ¡Queridísima...!
MARÍA. ¡Oh, Vicenta...! (_Se levanta. Alegre va a
su encuentro._) ¿Qué hay, qué noticias me trae?
VICENTA. (_Con entusiasmo._) Hija, las flores y pájaros 95
para adorno de sombreros han tenido una aceptación
colosal. ¡Qué feliz idea! No llegaban acá más que porquerías
anticuadas... Me ha dicho Josefita que se queda
con todo, y que le mande usted la factura.
MARÍA. Bien. (_Destapa cajas y le muestra más flores 100
y otros objetos._) Tengo más, mucho más... Mire, mire:
aquí más flores... pájaros lindísimos... Aquí cascos de
paja... ¡Vea usted qué cosa más elegante!
VICENTA. (_Con grande admiración._) ¡Oh, qué
maravilla! 105
MARÍA. (_Sigue mostrando._) Vea la encajería para
adorno de vestidos.
MENGA. (_Acercándose con Cirila y admirando aquellos
primores._) Miá, miá, lo que trujo pa las señoras de acá...
¡Hale con ellas, muesama, y engáñelas y sáqueles la 110
enjundia, que son bien ricachonas!
VICENTA. Ha tenido el talento de adivinar los adelantos
de esta villa...
MENGA. ¡Qué no discurrirá ésta, si tié los dimonios
en el cuerpo! 115
CIRILA. Los ángeles tiene, que no demonios, bruta.
MENGA. Lo mesmo da... que hay dimonios del
Cielo.
CIRILA. ¡Jesús, qué blasfemia!
MENGA. O angelicos de los infiernos... Dígolo porque 120
ésta paiz un dimonio, y es, como quien dice, santa...
Ea, dame lo mío.
CIRILA. (_La va cargando de piezas._) Santa es: no lo
sabes tú bien.
MENGA. (_Acomodando su carga en el cesto y en la 125
cabeza._) Echa más... ¡Arre ahora!
MARÍA. ¡Adiós Menga, ricachona!
MENGA. (_Abrumada con su carga._) Adiós, Santa
Mariucha. (_Vase por la izquierda._)
MARÍA. (_A Cirila._) No te necesito por ahora. Acompaña 130
un ratito a mamá. (_Vase Cirila por la derecha._)