LEÓN. Ya... 20

CIRILA. Mis amos, para que la señora Alcaldesa no

se moleste en venir a buscarla, han determinado que yo

la lleve a casa de la señora Alcaldesa... ahí enfrente...

La señorita baja conmigo... la espera usted... Por aquí,

según veo, no pasa a estas horas un alma... 25

LEÓN. Nadie. El Juzgado municipal está cerrado

de noche.

CIRILA. Hablan la señorita y usted... delante de mí...

LEÓN. Hablamos... hablará ella, y me dirá... Perdone

usted: esta confusión y estas dudas mías provienen 30

de la obscuridad y del acento turbado con que usted se

expresa. Usted entró en mi casa diciendo que traía una

carta para mí... Después...

CIRILA. (_Interrumpiéndole._) Porque la señorita me

dio la carta para el señor León, y apenas la puso en mis 35

manos, me la arrebató diciéndome: «No, no: nada de

carta. Aunque es muy penosa esta declaración hablada,

prefiero...» (_Sintiendo rumor en la escalera._) ¡Ah! ya

viene. (_María desciende cautelosa, aplicando el oído,

mirando a todos lados. Detiénese a cada peldaño, con temor 40

y ansiedad. Viene vestida para la fiesta nocturna, con

traje de extraordinaria elegancia y riqueza. Sombrero;

abrigo de verano. La luna llena ilumina la hermosa figura._)

Mariucha · 第 87 / 254 题