DON PEDRO. Verás cómo ése no me desaira.
MARÍA. (_Con ansiedad._) ¿Pero qué piensas?...
¿Cuál es tu plan? ¿Cómo te atreves a solicitar...?
¡Y si luego...! ¡Explícame, papá, por Dios...!
DON PEDRO. (_Con gran confusión en su mente._) 1025
¡No puedo explicártelo!... Siento en mi cabeza un
desvanecimiento, una debilidad... Principio de anemia,
por causa de la alimentación insuficiente.
MARÍA. ¡Oh!
DON PEDRO. ¿Mandarás la carta? (_María permanece 1030
muda, en profunda meditación. Pausa._)
Contéstame.
MARÍA. (_Con resolución animosa, alzando la cabeza._)
Sí.
FILOMENA. (_En la puerta de la derecha._) ¿Pero no 1035
venís a comer?
DON PEDRO. Sí... ¡tengo un apetito...! (_Dirígese
a la puerta. María permanece inmóvil, meditabunda._)
FILOMENA. (_A María._) ¿Y tú, Mariucha?... ¿qué
haces, qué piensas? 1040
MARÍA. Nada. (_Impetuosa, después que les ve alejarse._)
¡La muerte, Señor, dame la muerte, o enséñame
cómo hemos de vivir!