LEÓN. El señor Marqués... 875

DON PEDRO. (_Aterrado, sin atreverse a mirar a la

puerta, creyendo que el que entra es el Pocho._) ¡Otra vez

ese hombre!

MARÍA. (_Mirando a la puerta._) ¿Quién es?

DON PEDRO. (_Sin mirar._) ¡Que vuelva... que se 880

vaya!... Mañana... el lunes...

MARÍA. (_Reconociendo a León._) Papá, si no es el

Pocho!... Es nuestro vecino, el carbonero... digo, el

dueño del almacén de carbones.

LEÓN. (_Avanzando respetuoso, pero sin timidez._) 885

Molestaré muy poco al señor Marqués...

DON PEDRO. Adelante... Dígame lo que guste. Es

usted tímido.

LEÓN. Tímido no soy... Tengo otros defectos, pero

ése no. Sé hablar con personas distinguidas. 890

MARÍA. ¿Oyes, papá?

DON PEDRO. (_Observándole._) En efecto: su lenguaje,

sus modales no se avienen con su modesta ocupación...

¿Y en qué puedo servirle?

LEÓN. Soy inquilino del almacén y vivienda de este 895

primer patio a la izquierda. Mi negocio me pide ya

ensanche de local. Quisiera que el señor Marqués me

arrendase toda la crujía, hasta la medianería del Juzgado

municipal, desalojando el cafetín, que no paga alquiler.

DON PEDRO. Amigo mío, yo no soy el propietario: 900

lo fui.

MARÍA. Somos simples inquilinos, como usted...

Ese señor sastre nos ha cedido esta parte no más...

LEÓN. ¡Ah! Perdone usted: yo entendí que había

entregado el edificio a los señores Marqueses para que 905

dispusiesen de todo... arriba y abajo...

DON PEDRO. No, hijo mío.

LEÓN. Así lo entendí. Yo, la verdad, en el caso del

Sr. López, así lo habría hecho.

Mariucha · 第 77 / 254 题