Los mismos; DON PEDRO; tras él, MARÍA.
DON PEDRO. Ya sé... ya me ha enterado María...
(_A Teodolinda muy cortés._) Señora mía, crea usted que
me confunde el honor que hace a esta humilde casa...
TEODOLINDA. La casa y familia, dignas son de todos
los honores. La casa es un soberbio palacio. Al venir 640
aquí, he admirado por tercera vez la hermosa fachada
plateresca. ¡Qué maravilla, señor Marqués!
FILOMENA. (_Con tristeza._) Esa maravilla y otras
¡ay! fueron nuestras.