XXXVIII.

Queremos hacer hincapié en un punto interesante: la cuestión de los

premios y castigos. El Gobernador don Miguel de Muesas, en su Directorio

General, de 1770, aconsejaba, que el masetro deberá tratar á los niños

con _dulzura y prudencia_. El regidor Tadeo de Rivero, diputado de las

escuelas de San Juan, en su _Instrucción Metódica indicaba, que en la

escuela debe proscribirse todo castigo de manos_, que más valía no

admitir á un niño en la escuela que azotarlo.

El Gobernador don Miguel de la Torre, en su _Bando de buen gobierno_,

publicado el 2 de enero de 1824, en su artículo 5º hacía encargo

particular á los maestros, que emplearan toda su eficacia é influencia

en inspirar á los niños las máximas de nuestra santa Religión,

destinando dos horas, de un día señalado de la semana, para darles

lecciones de moral pública. El Gobernador Conde de Mirasol, por Circular

especial de 1845, de que nos hemos ocupado oportunamente, abolía el uso

de la palmeta en las escuelas y condenaba los castigos corporales. El

Gobernador Messina, en su _Decreto Orgánico_ disponía en el Art. 31 que

“en la impesición de castigos procurará el maestro evitar que la

repetición de unos mismos venga á ser causa de que el niño pierda la

vergüenza; cuidando de variarlos, acomodándolos al carácter individual

de los discípulos, sin faltar nunca á la justicia.” En el artículo 32

indica seis maneras de corregir á los discípulos, _para evitar los

castigos corporales aflictivos_. Y en el artículo 33 dispone, que “no se

impondrá jamás castigo alguno que tienda por su naturaleza á debilitar ó

destruir el sentimiento del honor.” Y el Gobernador Marchesi, en 1867,

separó al maestro de la escuela pública de Adjuntas, porque imponía

castigos corporales á sus alumnos.

Tenemos orgullo en anotar esta actitud de los Gobernadores españoles

contra el castigo corporal en las escuelas, cuando actualmente con el

decantado régimen democrático de los Estados Unidos, en las leyes que

nos rigen sobre escuelas, existe aún el castigo corporal para los

educandos, á pesar de haber propuesto varios representantes de la Cámara

Baja que fueran suprimidos, á lo que se ha opuesto siempre el

Comisionado de Instrucción americano en la Cámara Alta. La Moral y la

Psicología rechazan la violencia del castigo corporal como medio

auxiliar de educación pública.

Historia de la instrucción pública en Puerto Rico hasta el año de 1898 · 第 71 / 113 题