La colonización de la isla de San Juan se paralizó con _los nuevos
descubrimientos_ como reza la carta del Obispo al Emperador, en 1546. Ya
seis años antes, (1540) informaban Alonso de Cáceres, Santelaya, Castro,
Espinosa y Castellanos al monarca, que _la isla cada día va en
disminución_. Y en otro párrafo de la misma carta le dicen, que de la
isla _se han ido muchos vecinos con sus esclavos al Perú y Nueva
España_.[16]
En 1534 informaba Francisco Manuel de Lando al Emperador, que la gente
estaba muy alborotada por irse al Perú; muchos se habían ido
secretamente, huyendo á las deudas, y de los que quedaban _el más
arraigado no habla sino Dios me lleve al Perú_. Tuvo el Gobernador que
tomar medidas de sumo rigor para evitar la total despblación de la
isla.[17] En Santo Domingo y Cuba también había sufrido hondas
perturbaciones la colonización con las noticias que llegaban á aquellos
países de las inmensas riquezas que existían en los imperios indios del
continente.