II.

España dió cuanto tenía á los países descubiertos por la intrepidez del

gran Ligur: sus hombres de guerra y sus hombres de paz, su religión y

sus costumbres. Los mismos Reyes quisieron dirigir la colonización, como

hacía Augusto con los países agregados al Imperio. Si hubo sangre y

estragos, ésto es propio de a conquista; si hubo frailes y togados

intransigentes lo traía consigo la época, en la que la nota dominante

era la intransigencia político-religiosa; si los guerreros eran crueles

con sus enemigos, la tremenda lucha de ocho siglos con el agareno para

recuperar el suelo de la patria había engendrado esos caracteres de

hierro, los únicos que podían por aquel entonces atravesar por vez

primera el _Mar Tenebroso_ y escalar heroicamente la cima de los Andes.

Dando España á América todo cuanto tenía ella en el siglo XV, natural y

lógico era que tomaran carta de naturaleza todas las virtudes y vicios

del pueblo español en las Indias Occidentales.

La empresa fué grandiosa y el mayor poder moral que había en Europa—el

Papado—sancionó con _Bula Especial_ la adquisición de las nuevas

tierras, con el obligado nexo de la protección oficial á la religión de

Cristo. No es de extrañar, pues, que la cruz y la espada, que hicieron

la feliz adquisición de los nuevos países, llevaran también á efecto

conjuntamente la colonización.

Historia de la instrucción pública en Puerto Rico hasta el año de 1898 · 第 5 / 113 题