os arrancará la lengua,
que mi clara estirpe insulta.
Vamos.
D. ALFONSO.
Vamos.
D. ÁLVARO.
(_Reportándose._)
No... no triunfa
tampoco con esta industria
de mi constancia el infierno.
Retiraos, señor.
D. ALFONSO.
(_Furioso._) ¿Te burlas
de mí, inícuo? Pues cobarde
combatir conmigo excusas,
no excusarás mi venganza.
Me basta la afrenta tuya:
toma. (_Le dá una bofetada._)
D. ÁLVARO.
(_Furioso y recobrando toda su energía._)
¿Qué hiciste?... ¡¡¡insensato!!!
ya tu sentencia es segura:
hora es de muerte, de muerte.--
El infierno me confunda.
ESCENA VII.
_El teatro representa el mismo cláustro bajo que en las primeras
escenas de esta jornada. El H. MELITON saldrá por un lado, y como
bajando la escalera: DON ÁLVARO y DON ALFONSO, embozado en su
capa, con gran precipitacion._
MELITON.
(_Saliéndoles al paso._) ¿Adónde bueno?
D. ÁLVARO.
(_Con voz terrible._) Abra la puerta.
MELITON.
La tarde está tempestuosa, va á llover á mares.
D. ÁLVARO.
Abra la puerta.
MELITON.
(_Yendo hácia la puerta._) ¡Jesus!... Hoy estamos de marea alta... ya
voy... ¿quiere que le acompañe?... ¿hay algun enfermo de peligro en el
cortijo?...
D. ÁLVARO.
La puerta pronto.
MELITON.
(_Abriendo la puerta._) ¿Va el Padre á Hornachuelos?
D. ÁLVARO.
(_Saliendo con Don Alfonso._) Voy al infierno.
(_Queda el H. Meliton asustado._)
ESCENA VIII.
MELITON.
¡Al infierno!... ¡buen viaje!
Tambien que era del infierno
dijo, para mi gobierno,
aquel nuevo personaje.
¡Jesus, y qué caras tan!...
me temo que mis sospechas
han de quedar satisfechas.
Voy á ver por dónde van.
(_Se acerca á la portería y dice como admirado._)
¡Mi gran Padre San Francisco
me valga!... Van por la sierra,
sin tocar con el pié en tierra,
saltando de risco en risco.
Y el jaco les sigue en pós
como un perrillo faldero.
¡Calla!... hácia el despeñadero
de la ermita van los dos.
(_Asomándose á la puerta con gran afan; á voces._)
¡Hola!... ¡Hermanos!... ¡Hola... Digo!...
No lleguen al paredon,
miren que hay excomunion.
Que Dios les va á dar castigo.
(_Vuelve á la escena._)
No me oyen, vano es gritar.
Demonios son, es patente.
Con el santo penitente
sin duda van á cargar.
¡El Padre, el Padre Rafael!...
Si quien piensa mal, acierta.
Atrancaré bien la puerta...
pues tengo un miedo cruel.
(_Cierra la puerta._)
Un olorcillo han dejado
de azufre... Voy á tocar
las campanas.
(_Váse por un lado, y luego vuelve por otro como con gran miedo._)
Avisar
será mejor al prelado.
Sepa que en esta ocasion,
aunque refunfuñe luego,
no el Padre Guardian, el lego
tuvo la revelacion. (_Váse._)
ESCENA IX.
_El teatro representa un valle rodeado de riscos inaccesibles
y de malezas, atravesado por un arroyuelo. Sobre un peñasco
accesible con dificultad, y colocado al fondo, habrá una medio
gruta, medio ermita con puerta practicable, y una campana que
pueda sonar y tocarse desde dentro: el cielo representará
el ponerse el sol de un dia borrascoso; se irá oscureciendo
lentamente la escena y aumentándose los truenos y relámpagos. DON
ÁLVARO y DON ALFONSO salen por un lado._
D. ALFONSO.
De aquí no hemos de pasar.
D. ÁLVARO.
No, que tras de estos tapiales,
bien sin ser vistos, podemos
terminar nuestro combate.
Y aunque en hollar este sitio
cometo un crímen muy grande,
hoy es de crímenes dia,
y todos han de apurarse.
De uno de los dos la tumba
se está abriendo en este instante.
D. ALFONSO.
Pues no perdamos más tiempo,
y que las espadas hablen.
D. ÁLVARO.
Vamos; mas antes es fuerza
que un gran secreto os declare,
pues que de uno de nosotros
es la muerte irrevocable;
y si yo caigo, es forzoso
que sepais en este trance
á quién habeis dado muerte,
que puede ser importante.
D. ALFONSO.
Vuestro secreto no ignoro.
Y era el mejor de mis planes
(para la sed de venganza
saciar que en mis venas arde)
despues de heriros de muerte
daros noticias tan grandes,
tan impensadas y alegres,
de tan feliz desenlace,
que al despecho de saberlas,
de la tumba en los umbrales,
cuando no hubiese remedio,
cuando todo fuera en balde,
el fin espantoso os diera,
digno de vuestras maldades.
D. ÁLVARO.
Hombre, fantasma ó demonio,
que ha tomado humana carne
para hundirme en los infiernos,
para perderme... ¿qué sabes?...
D. ALFONSO.
Corrí el nuevo mundo... ¿tiemblas?...
vengo de Lima... esto baste.
D. ÁLVARO.
No basta, que es imposible
que saber quién soy lograses.
D. ALFONSO.
De aquel virey fementido
que (pensando aprovecharse
de los trastornos y guerras,
de los disturbios y males
que la sucesion al trono
trajo á España) formó planes
de tornar su vireinato
en imperio, y coronarse,
casando con la heredera
última de aquel linaje
de los Incas (que en lo antiguo,
del mar del Sur á los Andes
fueron los emperadores),
eres hijo.--De tu padre
las traiciones descubiertas,
aún á tiempo de evitarse,
con su esposa, en cuyo seno
eras tú ya peso grave,
huyó á los montes, alzando
entre los indios salvajes
de traicion y rebeldía
el sacrílego estandarte.
No les ayudó fortuna,
pues los condujo á la cárcel
de Lima, do tú naciste...
(_Hace extremos de indignacion y sorpresa Don Álvaro._)
Oye... espera hasta que acabe.
El triunfo del rey Felipe
y su clemencia notable,
suspendieron la cuchilla
que ya amagaba á tus padres,
y en una prision perpétua
convirtió el suplicio infame.
Tú entre los indios creciste,
como fiera te educaste,
y viniste ya mancebo
con oro y con favor grande,
á buscar completo indulto
para tus traidores padres.
Mas no, que viniste solo
para asesinar cobarde,
para seducir, inícuo,
y para que yo te mate.
D. ÁLVARO.
Vamos á probarlo al punto. (_Despechado._)
D. ALFONSO.
Ahora tienes que escucharme,
que has de apurar, vive el cielo,
hasta las heces el cáliz.
Y si, por ser mi destino,
consiguieses el matarme,
quiero allá en tu aleve pecho
todo un infierno dejarte.--
El rey benéfico acaba
de perdonar á tus padres.
Ya están libres y repuestos
en honras y dignidades.
La gracia alcanzó tu tio,
que goza favor notable,
y andan todos tus parientes
afanados por buscarte
para que tenga heredero...
D. ÁLVARO.
(_Muy turbado y fuera de sí._)
Ya me habeis dicho bastante...
No sé dónde estoy, ¡oh cielos!...
Si es cierto, si son verdades
las noticias que dijísteis...
(_Enternecido y confuso._)
¡Todo puede repararse!
Si Leonor existe, todo:
¿veis lo ilustre de mi sangre?...
¿Veis?...
D. ALFONSO.
Con sumo gozo veo
que estais ciego y delirante.
¿Qué es reparacion?... Del mundo
amor, gloria, dignidades
no son para vos... Los votos
religiosos é inmutables
que os ligan á este desierto,
esa capucha, ese traje,
capucha y traje que encubren
á un desertor, que al infame
suplicio escapó en Italia,
de todo incapaz os hacen.--
Oye cuál truena indignado (_Truena._)
contra tí el cielo... Esta tarde
completísimo es mi triunfo.
Un sol hermoso y radiante
te he descubierto, y de un soplo
luego he sabido apagarle.
D. ÁLVARO.
(_Volviendo al furor._)
¿Eres mónstruo del infierno,
prodigio de atrocidades?
D. ALFONSO.
Soy un hombre rencoroso
que tomar venganza sabe.
Y porque sea más completa,
te digo que no te jactes
de noble... eres un mestizo,
fruto de traiciones.
D. ÁLVARO.
(_En el extremo de la desesperacion._)
Baste.
¡Muerte y exterminio! ¡Muerte
para los dos! Yo matarme
sabré, en teniendo el consuelo
de beber tu inícua sangre.
(_Toma la espada, combaten y cae herido don Alfonso._)
D. ALFONSO.
Ya lo conseguiste... ¡Dios mio! ¡Confesion! Soy cristiano...
Perdonadme... salva mi alma...
D. ÁLVARO.
(_Suelta la espada y queda como petrificado._)
¡Cielos!... ¡Dios mio!... ¡Santa madre de los Ángeles!... Mis manos
tintas en sangre... ¡¡¡en sangre de Vargas!!!
D. ALFONSO.
¡Confesion! ¡confesion!... Conozco mi crímen y me arrepiento... Salvad
mi alma, vos que sois ministro del Señor...
D. ÁLVARO.
(_Aterrado._) ¡No, yo no soy más que un réprobo, presa infeliz del
demonio! Mis palabras sacrílegas aumentarian vuestra condenacion. Estoy
manchado de sangre, estoy irregular... Pedid á Dios misericordia...
Y... esperad... cerca vive un santo penitente... podrá absolveros...
Pero está prohibido acercarse á su mansion... Qué importa: yo que he
roto todos los vínculos, que he hollado todas las obligaciones...
D. ALFONSO.
¡Ah! por caridad, por caridad...
D. ÁLVARO.
Sí, voy á llamarlo... al punto...
D. ALFONSO.
Apresuraos, Padre... ¡Dios mio!
(_Don Álvaro corre á la ermita y golpea la puerta._)
LEONOR.
(_Dentro._) ¿Quién se atreve á llamar á esta puerta? Respetad este
asilo.
D. ÁLVARO.
Hermano, es necesario salvar un alma, socorrer á un moribundo; venid á
darle el auxilio espiritual.
LEONOR.
(_Dentro._) Imposible, no puedo, retiraos.
D. ÁLVARO.
Hermano, por el amor de Dios.
LEONOR.
(_Dentro._) No, no, retiraos.
D. ÁLVARO.
Es indispensable, vamos. (_Golpea fuertemente la puerta._)
LEONOR.
(_Dentro, tocando la campanilla._) ¡Socorro! ¡Socorro!
ESCENA X.
_LOS MISMOS y DOÑA LEONOR, vestida con un saco, y esparcidos los
cabellos, pálida y desfigurada, aparece á la puerta de la gruta,
y se oyen repicar á lo lejos las campanas del convento._
LEONOR.
Huid, temerario; temed la ira del cielo.
D. ÁLVARO.
(_Retrocediendo horrorizado por la montaña abajo._) ¡Una mujer!...
¡Cielos!... ¡Qué acento!... ¡Es un espectro!... Imágen adorada...
¡Leonor! ¡Leonor!
D. ALFONSO.
(_Como queriéndose incorporar._) ¡Leonor!... ¿Qué escucho? ¡Mi hermana!
LEONOR.
(_Corriendo detrás de Don Álvaro._) ¡Dios mio! ¿Es Don Álvaro?...
Conozco su voz... Él es... ¡Don Álvaro!
D. ALFONSO.
¡Oh furia! Ella es... ¡Estaba aquí con su seductor!... ¡hipócritas!...
¡¡¡Leonor!!!
LEONOR.
¡Cielos!... ¡Otra voz conocida!... Mas ¿qué veo?... (_Se precipita
hácia donde ve á Don Alfonso._)
D. ALFONSO.
¡Ves al último de tu infeliz familia!
LEONOR.
(_Precipitándose en los brazos de su hermano._) ¡Hermano mio!...
¡Alfonso!
D. ALFONSO.
(_Hace un esfuerzo, saca un puñal, y hiere de muerte á Leonor._) Toma,
causa de tantos desastres, recibe el premio de tu deshonra... Muero
vengado. (_Muere._)
D. ÁLVARO.
¡Desdichado!... ¿Qué hiciste?... ¡Leonor! ¿Eras tú?... ¿Tan cerca de mí
estabas?... ¡ay! (_Sin osar acercarse á los cadáveres._) Aún respira...
aún palpita aquel corazon todo mio... Ángel de mi vida... vive, vive...
yo te adoro... Te hallé, por fin... sí, te hallé... ¡muerta! (_Queda
inmóvil._)
ESCENA ÚLTIMA.
_Hay un rato de silencio; los truenos resuenan más fuertes que
nunca, crecen los relámpagos, y se oye cantar á lo lejos el
_Miserere_ á la comunidad, que se acerca lentamente._
VOZ DENTRO.
Aquí, aquí; ¡qué horror!
(_Don Álvaro vuelve en sí, y luego huye hácia la montaña.--Sale el P.
Guardian con la comunidad, que queda asombrada._)
GUARDIAN.
¡Dios mio!... ¡sangre derramada! ¡Cadáveres!... ¡La mujer penitente!
FRAILES.
¡Una mujer!... ¡Cielos!
GUARDIAN.
¡Padre Rafael!
D. ÁLVARO.
(_Desde un risco, con sonrisa diabólica, todo convulso, dice:_) Busca,
imbécil, al P. Rafael... Yo soy un enviado del infierno; soy el demonio
exterminador... Huid, miserables.
TODOS.
¡Jesus, Jesus!
D. ÁLVARO.
Infierno, abre tu boca y trágame. Húndase el cielo, perezca la raza
humana; exterminio, destruccion...
(_Sube á lo más alto del monte, y precipita._)
GUARDIAN Y FRAILES.
(_Aterrados y en actitudes diversas._) ¡Misericordia, Señor!
¡Misericordia!
FIN DEL DRAMA.
NOTAS. Los trajes son los que se usaban á mediados del siglo pasado.
Si no hubiese bastantes actores, puede uno mismo ejecutar dos ó tres de
los personajes subalternos que solo figuran en distintas jornadas.
Si por la mala disposicion de nuestros escenarios no se pudiese
cambiar á la vista la decoracion de la segunda jornada, se echará
momentáneamente un telon supletorio que represente una áspera montaña
de noche.
Este drama se estrenó en Madrid en el _Teatro del Príncipe_ la noche
del dia 22 de Marzo de 1835, desempeñando los principales papeles la
Señora Doña Concepcion Rodriguez, y los Señores Luna, Romeas, Lopez,
etc.
ÍNDICE.
Personas 3
JORNADA PRIMERA 5
Escena primera 5
Escena II 6
Escena III 11
Escena IV 11
Escena V 12
Escena VI 15
Escena VII 20
Escena VIII 24
JORNADA SEGUNDA 26
Escena primera 26
Escena II 33
Escena III 35
Escena IV 37
Escena V 38
Escena VI 39
Escena VII 40
Escena VIII 49
JORNADA TERCERA 51
Escena primera 51
Escena II 52
Escena III 54
Escena IV 58
Escena V 61
Escena VI 61
Escena VII 63
Escena VIII 67
Escena IX 71
JORNADA CUARTA 72
Escena primera 72
Escena II 80
Escena III 84
Escena IV 88
Escena V 88
Escena VI 90
Escena VII 92
Escena VIII 92
JORNADA QUINTA 93
Escena primera 93
Escena II 95
Escena III 98
Escena IV 100
Escena V 100
Escena VI 101
Escena VII 106
Escena VIII 107
Escena IX 108
Escena X 113
Escena última 114
Notas 115