En el cual se ponen cinco razones que movieron á Cristóbal Colon
para intentar su descubrimiento destas Indias, las cuales asignó D.
Hernando Colon, hijo del mismo don Cristóbal Colon.
Dicho queda en el capítulo precedente, poniendo el modo de la
venida de Cristóbal Colon á España, cual fué la ocasion primera ó
primer principio que parece haber tenido Cristóbal Colon para el
descubrimiento destas Indias; pero porque segun tengo entendido,
que cuando determinó buscar un Príncipe cristiano que le ayudase é
hiciese espaldas, ya él tenia certidumbre que habia de descubrir
tierras y gentes en ellas, como si en ellas personalmente hobiera
estado (de lo cual cierto yo no dudo), quiero en los siguientes
capítulos referir algunas razones naturales, y tambien testimonios
y autoridades de sabios antiguos y modernos varones, por las cuales
pudo muy razonablemente moverse á creer y aun tener por cierto que en
el mar Océano, al Poniente y Mediodia, podia hallarlas. Es pues la
primera razon natural, y no cualquiera sino muy eficaz, corroborada
con algunas filosóficas autoridades y es ésta: como toda el agua y
la tierra del mundo constituyan una esfera y por consiguiente sea
redondo, consideró Cristóbal Colon ser posible rodearse de Oriente á
Occidente andando por ella los hombres hasta estar piés con piés los
unos con los otros, en cualquiera parte que en opósito se hallasen. La
segunda razon es: porque sabia, dello por experiencia de lo que habia
andado por la mar, dello por lo que habia oido á muchos navegantes,
dello por lo que leido habia, que mucha y muy gran parte desta esfera
habia sido ya calada, paseada y por muchos navegada, é que no quedaba
para ser toda descubierta, sino aquel espacio que habia desde el fin
oriental de la India, de que Ptolomeo y Marino tuvieron noticia, hasta
que prosiguiendo la via del Oriente tornasen por nuestro Occidente á
las islas de Cabo Verde y de los Azores, que era la más occidental
tierra que entónces descubierta estaba. La tercera: entendia que aquel
dicho espacio que habia entre el fin oriental, sabido por Marino, y
las dichas islas de Cabo Verde, no podia ser más que la tercera parte
del círculo mayor de la esfera, pues que ya el dicho Marino habia
descripto por el Oriente, quince horas ó partes de veinticuatro que hay
en la redondez del mundo, y hasta llegar á las dichas islas de Cabo
Verde no faltaba cuasi ocho, porque aún el dicho Marino no comenzó su
descripcion tan al Poniente. La cuarta razon: porque hizo cuenta que
si habiendo Marino escrito en su Cosmografía quince horas ó partes
del esfera hácia el Oriente, no habia aún llegado al fin de la tierra
oriental, que no era cosa razonable sino que tal fin estuviese mucho
más adelante, y por consiguiente cuanto más él se extendiese hácia el
Oriente, tanto vernia á estar más cercano á las dichas islas de Cabo
Verde por nuestro Occidente, y que si aquel espacio fuese mar, sería
fácil cosa navegarlo en pocos dias, y si fuese tierra, que más presto
sería por el mesmo Occidente descubierta, porque vernia á estar más
cercano á las dichas islas. A esta razon ayuda lo que dice Estrabon en
el lib. XV de su _Cosmographia_, diciendo, que nadie llegó con ejército
al fin oriental de la India, y que Estesias escribe, que es tan grande
como toda la otra parte de Asia, y que Onesicrito dice, que es la
tercera parte del esfera, y que Nearco dice, que tiene cuatro meses
de camino por campo llano, y Plinio dice en el cap. 17 del lib. VI,
que la India es la tercera parte de la tierra; por manera que inferia
Cristóbal Colon que la tal grandeza causaria que estuviese más cercana
á nuestra España por el Occidente. La quinta consideracion que hacia
y que daba más autoridad á que aquel espacio fuese pequeño, era la
opinion de Alfragano y sus secuaces, que ponen la redondez de la esfera
muy menor que todos los otros autores y cosmógrafos, no atribuyendo á
cada grado de la esfera más de cincuenta y seis millas y dos tercios.
De la cual opinion inferia Cristóbal Colon, que siendo pequeña toda
la esfera, de fuerza habia de ser pequeño aquel espacio de la tercera
parte que Marino dejaba por ignota, y por tanto sería en ménos tiempo
navegada; de donde ansí mismo inferia, que pues aún no era sabido el
fin oriental de la India, que este tal fin sería el que estaba cerca
de nosotros por el Occidente, y que por esta causa se podian llamar
Indias las tierras que descubriese. De donde consta y se infiere que
Maestre Rodrigo de Santaella, que fué Arcidiano de[9] en la iglesia
mayor de Sevilla, reprendió, no acertadamente, al Cristóbal Colon en la
traduccion que convirtió de latin en romance del libro..... diciendo
que no las debia llamar Indias, ni lo eran, porque Cristóbal Colon no
las llamó Indias porque hubiesen sido por otros vistas ni descubiertas,
sino porque eran la parte oriental de la India ultra Gangem, la cual
siguiendo siempre al Oriente venia á ser á nosotros occidental, como
sea el mundo redondo como está dicho. A la cual India nunca algun
cosmógrafo señaló término con otra tierra ni provincia por el Oriente,
salvo con el Océano. Y por ser estas tierras lo oriental ignoto de la
India, y no tener nombre particular, atribuyóle aquel nombre que tenia
la más propincua tierra, llamándolas Indias occidentales, mayormente
que como él supiese que á todos era manifiesta la riqueza y grande fama
de la India, queria provocar con aquel nombre á los Reyes católicos
que estaban dudosos de su empresa, diciéndoles que iba á buscar y
hallar las Indias por la vía del Occidente, y esto le movió á desear el
partido de los Reyes de Castilla más que de otro Rey cristiano. Todo lo
en este capítulo contenido es á la letra, con algunas palabras añididas
mias, de D. Hernando Colon, hijo del mismo egregio varon D. Cristóbal
Colon, primero Almirante, como se dirá, de las Indias.