Dicho esto, y hecha la despedida del padre prior, y del desgobernador

gobierno que dormía, llegó la mala de Francia, y en expurgar la pública

correspondencia, y en hacernos el favor de leer por nosotros nuestras

cartas, quedaba aquella nación poderosa y monástica ocupada a la salida

de entrambos viajeros, que hacia Madrid se venían, no acabando de

comprender si estaban real y efectivamente en este mundo, o si habían

muerto en la última posada sin haberlo echado de ver; que así lo

contaron en llegando a la revolucionaria villa de Madrid, añadiendo que

por allí nadie pasa sin hablar al portero.

FIN

Fígaro (Artículos selectos) · 第 21 / 21 段