SIRALVO

_Fílida_, tu gran beldad,

Porque agraviada no quede,

Ser comparada no puede,

Sino sola á tu beldad;

Ser tan buena,

Por ley y razón se ordena,

La contraposición viene después, pero aplicada también á Galatea:

Tú, la misma Galatea,

Más feroz que los novillos

No domados y bravillos,

Que nunca vieron aldea

Par á par;

Muy más dura de domar

Que la encina envejecida;

Más falaz y retorcida

Que las ondas de la mar...

Desmedida;

Más áspera y desabrida

Que los abrojos do quiera;

Más cruel que la muy fiera

Osa terrible parida;

Más callada

Y sorda siendo llamada,

Que este mar de soledad;

Muy más falta de piedad

Que la serpiente picada

De accidente...

Gálvez Montalvo desdobló el canto del cíclope, para repartirle entre

los dos pastores de su égloga _amebea_.

Y en razón y ley no siento

Quien tenga merecimiento

De tu pena.

Orígenes de la novela, Tomo I · 第 47 / 55 题