Miraba el globo tranquilo
El niño, con dulce arrobo,
Cuando, rompiéndose el hilo,
Remontóse al cielo el globo,
Cual si en él buscara asilo.
No produjo al tierno infante
Pena, llanto ni agonía
Ver que el globo se perdía;
Antes bien, en su semblante
Se retrató la alegría.
Y se dijo por consuelo
Siguiendo su raudo vuelo:
--¡Oh! qué de prisa que va!
¡Mejor! ¡Cuando llegue al cielo,
Mi madre lo cogerá!