El conde con la mesnada
de su castillo salía;
ella que le ha conocido
con grande aflicción gemía:
--¡Ay de mí, que se va el conde
y se lleva la honra mía!
Mientras la cuitada llora,
diz que el viento repetía:
_¡Mal haya quien en promesas_
_de hombre fía!_