EPÍLOGO

I

--¡Chac! ¡Chac!

El Tirano, cauto, receloso, vigila las defensas, manda construir

faginas y parapetos, recorre baluartes y trincheras, dicta órdenes:

--¡Chac! ¡Chac!

Encorajinándose con el poco ánimo que mostraban las guerrillas,

jura castigos muy severos a los cobardes y traidores: Le contraría

fallarse de su primer propósito, que había sido caer sobre la ciudad

revolucionada y ejemplarizarla con un castigo sangriento. Rodeado de

sus ayudantes, con taciturno despecho, se retira del frente luego de

arengar a las compañías veteranas, de avanzada en el Campo de la Ranita:

--¡Chac! ¡Chac!

Tirano Banderas: Novela de tierra caliente · 第 172 / 179 题