I
El Fuerte de Santa Mónica, que en las luchas revolucionarias sirvió
tantas veces como prisión de reos políticos, tenía una pavorosa
leyenda de aguas empozoñadas, mazmorras con reptiles, cadenas, garfios
y cepos de tormento. Estas fábulas, que databan de la dominación
española, habían ganado mucho valimiento en la tiranía del General
Santos Banderas. Todas las tardes en el foso del baluarte, cuando las
cornetas tocaban fajina, era pasada por las armas alguna cuerda de
revolucionarios. Se fusilaba sin otro proceso que una orden secreta del
Tirano.