III

El Casino Español --floripondios, doradas lámparas, rimbombantes

moldurones-- estallaba rubicundo y bronco, resonante de bravatas. La

Junta Directiva clausuraba una breve sesión, sin acta, con acuerdos

verbales y secretos. Por los salones, al sesgo de la farra valentona,

comenzaban solapados murmullos. Pronto corrió, sin recato, el complot

para salir en falange y deshacer el mitin a estacazos. La charanga

gachupina resoplaba un bramido patriota: Los calvos tresillistas

dejaban en el platillo las puestas: Los cerriles del dominó golpeaban

con las fichas y los boliches de gaseosa: Los del billar salían a los

balcones blandiendo los tacos. Algunas voces tartufas de empeñistas

y abarroteros reclamaban prudencia y una escolta de gendarmes para

garantía del orden. Luces y voces ponían una palpitación chula y

politiquera en aquellos salones decorados con la emulación ramplona de

los despachos ministeriales en la Madre Patria: De pronto la falange

gachupina acudió en tumulto a los balcones. Gritos y aplausos:

--¡Viva España!

--¡Viva el General Banderas!

--¡Viva la raza latina!

--¡Viva el General Presidente!

--¡Viva Don Pelayo!

--¡Viva el Pilar de Zaragoza!

--¡Viva Don Isaac Peral!

--¡Viva el comercio honrado!

--¡Viva el Héroe de Zamalpoa!

En la calle, una tropa de caballos acuchillaba a la plebe ensabanada y

negruzca, que huía sin sacar el facón del pecho.

Tirano Banderas: Novela de tierra caliente · 第 37 / 179 题