I. _Doble origen de la manufactura._

El tipo de cooperación que tiene por base la división del trabajo

reviste en la manufactura su forma clásica, y domina durante el periodo

manufacturero propiamente dicho, que dura aproximadamente desde

mediados del siglo XVI hasta el último tercio del XVIII.

Por una parte, un solo taller puede reunir bajo las órdenes del mismo

capitalista artesanos de oficios diferentes, por cuyas manos debe pasar

un producto para quedar enteramente concluido. Un coche fue primero el

producto de los trabajos de gran número de artesanos independientes

unos de otros, tales como carreteros, guarnicioneros, torneros,

pintores, cerrajeros, vidrieros, etc. La manufactura carrocera los ha

reunido a todos en un mismo local donde trabajan a la par; como se

hacen muchos carruajes a la vez, cada obrero tiene siempre su tarea

particular que realizar. Pero bien pronto se introduce una modificación

esencial. El cerrajero, el carpintero, etc., que solo se han ocupado en

la fabricación de coches, pierden poco a poco la costumbre y con ella

la capacidad de ejercer su oficio en toda su extensión; limitado desde

este momento a una especialidad de su oficio, su habilidad adquiere la

forma más propia para este ejercicio circunscrito.

Por otra parte, gran número de obreros, cada uno de los cuales fabrica

el mismo objeto, pueden ser ocupados al mismo tiempo por el mismo

capitalista en el mismo taller; esta es la cooperación en su forma más

sencilla. Cada obrero hace la mercancía entera ejecutando sucesivamente

las diversas operaciones necesarias. En virtud de circunstancias

exteriores, un día, en vez de hacer que cada uno de los obreros ejecute

las diferentes operaciones, se confía cada una de estas especialmente

a uno entre aquellos, y todas en conjunto resultan entonces ejecutadas

al mismo tiempo por los cooperadores, ejecutando solo una cada uno de

ellos en lugar de hacerlas todas sucesivamente cada obrero. Realizada

esta división accidentalmente la vez primera, se repite, muestra sus

ventajas y concluye por ser una división sistemática del trabajo. De

producto individual de un obrero independiente que ejecuta una porción

de operaciones diversas, la mercancía se convierte en el producto

social de una reunión de obreros, cada uno de los cuales efectúa

constantemente la misma operación de detalle.

El origen de la manufactura, su procedencia del oficio, presenta,

pues, un doble aspecto. Por un lado, tiene por punto de partida

la combinación de oficios diversos e independientes, la cual se

simplifica hasta reducirlos a la categoría de operaciones parciales

y complementarias en la producción de la misma mercancía. Por otro

lado, se apodera de la cooperación de artesanos del mismo género,

descompone su oficio en sus diferentes operaciones, las aísla y las

hace independientes, de tal suerte que cada una de ellas llega a ser la

función exclusiva de un trabajador que, confeccionando solo una parte

de un producto, no es más que un trabajador fraccionario. Así, pues,

ora combina oficios distintos cuyo producto es la obra, ora desarrolla

la división del trabajo en un oficio. Cualquiera que sea su punto de

partida, su forma definitiva es la misma: un organismo de producción

cuyos miembros son hombres.

Para apreciar bien la división del trabajo en la manufactura, es

esencial no perder de vista los dos puntos siguientes: 1.º, la

ejecución de las operaciones no deja de depender de la fuerza, de la

habilidad, de la rapidez del obrero en el manejo de su utensilio;

por eso cada obrero queda adscrito a una función de detalle, a una

función fraccionaria por toda su vida; 2.º, la división manufacturera

del trabajo es una cooperación de género particular; sin embargo, sus

ventajas dependen principalmente, no de esta forma particular, sino de

la naturaleza general de la cooperación.

El capital: Resumido y acompañado de un estudio sobre el Socialismo científico · 第 71 / 134 题