III. _Reservas de oro y de plata o tesoros._

Al desarrollarse la circulación de las mercancías se desarrollan

también la necesidad y el deseo de adquirir y de conservar lo que, en

el régimen de producción mercantil, constituye el nervio de todas las

cosas: el dinero.

Todo productor debe hacer provisión de dinero. En efecto, las

necesidades del productor se renuevan sin cesar y le imponen

constantemente la compra de mercancías ajenas, mientras que la

producción y la venta de las suyas exigen más o menos tiempo y dependen

de mil eventualidades. Para poder comprar sin vender, es preciso

antes haber vendido sin comprar. Las mercancías no se venden desde

luego para comprar inmediatamente otras, sino para reemplazarlas con

dinero que se conserva, y se va empleando según las necesidades. La

moneda, detenida intencionadamente en su circulación, se petrifica,

por decirlo así, convirtiéndose en tesoro, y el vendedor se transforma

en acumulador de dinero. Fórmanse de este modo, en todos los puntos

que se hallan en relaciones de negocios, reservas de dinero en las

proporciones más diversas.

Ya hemos visto que la cantidad de moneda corriente se halla determinada

por el total de los precios de las mercancías circulantes y por la

velocidad de su circulación. Esta cantidad aumenta, pues, al mismo

tiempo que la circulación de las mercancías y disminuye con ella. En su

consecuencia, unas veces debe entrar en circulación una masa mayor de

moneda, y otras debe salir de la circulación una parte. Esta condición

se cumple por medio de las reservas de dinero que entran o salen de la

circulación, esto es, por la forma tesoro.

_El dinero como medio de pago._

En la forma de circulación de las mercancías examinada hasta aquí, los

cambistas se presentan unos con la mercancía y otros con el dinero. Sin

embargo, a medida que se desenvuelve la circulación, se desarrollan

también varias circunstancias que tienden a establecer un intervalo,

más o menos largo, entre la venta de la mercancía y la realización de

su precio.

Algunas especies de mercancías, exigen para su producción más tiempo

que otras, las épocas de producción no son las mismas para todas, etc.

Puede ocurrir, pues, que uno de los cambistas esté dispuesto a vender

en tanto que el otro no tiene aún medios de comprar. Cuando las mismas

transacciones se renuevan constantemente entre las mismas personas, las

condiciones de venta y compra de las mercancías, se regulan según las

condiciones de su producción. El uno venderá una mercancía presente, el

otro comprará sin pagar inmediatamente en calidad de representante de

dinero por venir. El vendedor se hace acreedor y el comprador deudor;

el dinero adquiere una nueva función, se hace medio de pago.

La aparición simultánea en una venta de la mercancía y del dinero deja

de existir. Desde este momento, el dinero funciona principalmente como

medida de valor en el señalamiento del precio de la mercancía vendida.

Establecido mediante contrato, este precio indica la obligación del

comprador, es decir, la suma de dinero de que es deudor a plazo fijo.

Funciona además como medio de compra imaginaria. Aunque solo existe en

la promesa del comprador le transfiere, sin embargo, la mercancía.

Al finalizar el plazo solamente entra como medio de pago en la

circulación, es decir, que pasa de manos del comprador a las del

vendedor.

Medio de circulación, el dinero se convertía en tesoro porque el

movimiento de circulación se había detenido en su primera mitad,

no siguiendo a la venta la compra. Medio de pago, solo entra en

circulación cuando la mercancía ha salido ya de ella. El vendedor

transformaba la mercancía en dinero para satisfacer sus necesidades

por medio de la compra de objetos útiles; el acumulador de dinero para

conservarle bajo su forma de permutabilidad inmediata con toda clase

de mercancías, es decir, bajo su forma dinero; el comprador deudor

para poder pagar. Si no efectúa esta transformación, si no paga al

vencimiento tiene lugar una venta forzosa de su hacienda. El cambio de

la mercancía en dinero constituye, pues, una necesidad social que se

impone al productor cambista, independientemente de sus necesidades y

caprichos personales.

Los pagos a efectuar pueden compensarse, cuando en vez de efectuarse

de hecho se saldan recíprocamente anulándose. Teniendo esto en cuenta,

se organizan instituciones a fin de realizar estas compensaciones que

disminuyen la masa de numerario empleado. Además, circula en un tiempo

determinado, un día por ejemplo, cierta cantidad de dinero destinada a

pagar las obligaciones que vencen este día y que representan mercancías

mucho tiempo ha fuera de la circulación. En estas condiciones, la

cantidad de moneda que circula en cierto periodo, dada la velocidad de

los medios de circulación y de los medios de pago, es igual al total de

los precios de las mercancías a realizar, añadiendo a esto el total de

los pagos que cumplen en este periodo y descontando, por ejemplo, el

total de los pagos que se compensan.

La moneda de crédito (letras, pagarés, etc.), tiene su origen inmediato

en la función del dinero como medio de pago. Los certificados que

acreditan las deudas contraídas por las mercancías compradas, circulan

también a su vez para transferir a otros los créditos que representan.

A medida que se extiende el sistema de crédito, la moneda, como medio

de pago, reviste formas de existencia especiales, merced a las cuales

se regulan las grandes operaciones comerciales, en tanto que las

especies de oro y plata quedan reducidas principalmente al comercio al

por menor.

Establécense en cada país ciertos términos generales, ciertas épocas

determinadas en que los pagos se hacen en grande escala; y la función

del dinero como medio de pago exige la acumulación de las sumas

necesarias para las fechas de los vencimientos.

_La moneda universal._

Al salir de la circulación interior de un país, el metal moneda

abandona las formas locales que había revestido para recobrar su forma

primitiva de barra o lingote.

En el recinto nacional de la circulación una sola mercancía es la que

puede servir de medida de valor; en el mercado universal reina una

doble medida de valor: el oro y la plata.

El capital: Resumido y acompañado de un estudio sobre el Socialismo científico · 第 35 / 134 题