Al dar a la estampa una versión española de EL CAPITAL, de Carlos Marx,
compendiado y precedido de un estudio sobre el Socialismo científico,
por Gabriel Deville, creemos prestar un señalado servicio, no solo a
los que busquen en la obra del ilustre comunista alemán nuevas y bien
templadas armas para combatir en pro de esa transformación social a
que aspira y por la que pelea la clase trabajadora de ambos mundos,
sino además a todos los que sinceramente se consagran al estudio de
los problemas sociales, no contentándose con esos juicios _a priori_
que subrayan diariamente la increíble ignorancia y la más increíble
ligereza de los escritores a sueldo de la burguesía.
Poco o nada podremos añadir al luminoso prefacio en que Deville expone
a grandes rasgos la doctrina de Marx; pero séanos permitido insistir
sobre un punto de la mayor importancia: en esta exposición rápida
de la teoría marxista, lo mismo que en el compendio o resumen de EL
CAPITAL y en sus apreciaciones acerca de la evolución económica que
estamos presenciando y de la influencia que esta evolución ejerce en
el movimiento revolucionario que arrastra a los proletarios de todos
los países, Deville se ha ajustado con probidad y fidelidad absolutas
al pensamiento dominante en la obra que trata de dar a conocer,
llevando sus honrados escrúpulos hasta el extremo de no permitir que
se imprimiera ni una página de su libro sin que Marx y, después de su
muerte, Engels, revisasen tanto el _Compendio_, como el _Prefacio_ y el
_Estudio sobre el Socialismo científico_.
Con lo cual quedan desvanecidas de antemano las dudas que sobre este
punto pudieran ocurrir.