A MI LIRA

Amaremos a la aurora

que arrulla tierna a los días

en la cuna,

y a la tibia luz que llora,

llena de melancolías,

blanca luna.

A las gotas de rocío,

que engalanan con diamantes

a las flores,

y al que alegra el bosque umbrío,

gorgear de los amantes

ruiseñores.

De las líquidas serpientes,

las de espumosas escamas,

los acentos,

y las selvas y las fuentes

y las hojas y las ramas

y los vientos.

Al celaje caprichoso

que de mil raras visiones

formas toma;

y al arrullo cariñoso

con que alegra a sus pichones

la paloma.

A la noche, cuyos duelos

en su manto de topacios

lleva escritos;

amaremos a los cielos,

amaremos los espacios

infinitos.

Amarás tú mis canciones,

yo el encanto que suspira

tu ternura;

tú mis versos, yo tus sones,

tú a tu dueño, yo a mi lira

¡qué ventura!

Almas para el bien nacidas

que perdidos sus lamentos

gimen solas,

naves son ¡ay! sumergidas

al embate de los vientos

y las olas.

¿Lloras mi lira? ¿Estás triste?

No nos suma en sus abismos

la amargura.

Dios nos dió el raudal que existe

dentro de nosotros mismos

de ventura.

Lloraremos la alegría,

reiremos indiferentes

los enojos.

Y agotáranse algún dia

tus suspiros y las fuentes

de mis ojos.

Yo te daré mis canciones;

tú la voz que en mi ser deja

dulce calma;

yo mis versos, tú tus sones;

yo un ¡ay! triste, tú una queja,

¡yo mi alma...!

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 352 / 368 题