A UN PALO DEL TELEGRAFO

Ayer monarca de los bosques eras,

dispensador de sombra regalada,

lecho hojoso del aura enamorada,

bulliciosa ciudad de aves parleras.

Hoy, triste, escueto, ni volver esperas

a tu pomposa juventud pasada;

de desnudéz imagen desolada,

y esqueleto de muertas primaveras.

Mas no llores tu verde lozanía,

ni las ausentes auras voladoras,

ni tu diadema de follaje vano.

Hoy de un gran porvenir marcas la vía;

tus auras son palabras vibradoras

y tu corona el pensamiento humano.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 347 / 368 题