En la bahía entró.--¡Le "embotellaron!"--
todos a voz en grito prorrumpieron
Los enemigos _yankees_ le siguieron
y con potente escuadra le cercaron.
De nuestras pobres naves se mofaron;
su aciago fin unánimes previeron...
Y pronto todos por seguro dieron
el desastre español que presagiaron.
¿Cómo luchar con tan maldita estrella
y hacer que la bandera se salvara?
Sólo hubo un medio: el de morir con ella.
Y antes que el enemigo lo pensara...
...¡rompió el pobre almirante "la botella..."
¡y se tiró los vidrios a la cara!!
Madrid, Mayo, 1898.