IV

Mientras en la infancia mía

pude a tu sol sonreír,

dentro de mi pecho hervir

volcán de fuego sentía;

vate fuí, porque quería

con mis versos, con mi aliento,

decir al rápido viento:

"¡Vuela; su fama pregona!

¡Cántala de zona en zona;

de la tierra al firmamento!"

V

¡La dejé...! Mis patrios lares,

¡Arbol deshojado y seco!

ya no repiten el eco

de mis pasados cantares.

Yo crucé los vastos mares

ansiando cambiar de suerte,

y mi locura no advierte

que, en vez del bien que buscaba,

el mar conmigo surcaba

el espectro de la muerte.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 253 / 368 题