XI

Con ella cada paso es un prodigio;

tras cada lucha un triunfo; a cada hora

cede el de Tracia al celestial prestigio,

y el de Etiopía con pasión la adora,

y el ateniense sabio, el muelle frigio,

el que de Libia en los desiertos mora,

el que se apoya en pérsicos divanes,

y el que enfrena soberbios alazanes.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 206 / 368 题