II

Cruzaron el espacio en raudo vuelo

las águilas que Roma ostentó un día;

cuanto cobija el anchuroso cielo

sintió de su poder la tiranía.

Hundióse Roma; retembló su suelo;

se escuchó el estertor de su agonía,

y esparcieron sus restos funerales

del Septentrión los recios vendavales.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 199 / 368 题