He soñado contigo... ¿No lo dudas?
Mejor; así comprenderás al fin
que hay besos más horribles que el de Judas,
cerebros locos y almas de Caín.
He soñado contigo... Han sido mudas
horas de ensueño,--horas de jardín,--
con los ojos abiertos a las rudas
olas de olor que me brindó un jazmín.
He soñado contigo... Mira; aun arde
mi corazón en su postrer alarde.
Mírame bien ¡oh amor! mírame bien.
Y aunque en la vida sea todo falso,
hazme con tus abrazos un cadalso,
pero ven a matarme de amor... ¡Ven!
1911.