DESPUÉS DE TODO...

Sobre la cresta del altivo monte,

águila herida por audaz, detengo

mi vuelo para ver el horizonte

ensangrentado y triste de que vengo.

Abajo yacen muertos pavorosos;

los cuervos que han posado a mi partida,

llenarán sus estómagos ansiosos

bebiendo sangre en cada fresca herida.

Así es la humanidad; para el herido

la paz, la indiferencia y el olvido,

sólo en el llano y en la cumbre solo.

Para el muerto la unción de los gusanos,

repartición, de carnes entre hermanos:

¡comedia eterna, repugnante dolo!

Mayo, 1920.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 153 / 368 题