III

Y allí la siempre amada y bendecida

Que un tiempo se eclipsó de nuestros cielos;

La que entrevió Rizal en sus desvelos

Y en el supremo instante de su vida.

La enseña que en Malolos vióse erguida

Colmando de mi patria los anhelos;

La que a mi pueblo préstale consuelos

En tanto espera verla enaltecida...

¡Bendita seas, tricolor enseña!

Mirarte libre un día mi alma sueña,

Derramando la luz de tus colores;

Y cuando llegue aquel dichoso instante.

Yo te diré con alma delirante

¡Que tú eres el amor de mis amores!

Enero, 1922.

¿QUE MAS DECIR...?

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 81 / 368 题